La reciente revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) se presenta como una oportunidad clave para canalizar los debates hacia elementos comerciales esenciales, un aspecto destacado por analistas en un foro convocado por la Cámara Internacional de Comercio (ICC). La participación activa del sector privado, que representa el 90% de las inversiones en México y es responsable del 80% del empleo formal, resulta vital para evitar que cuestiones como la migración y la seguridad interfieran en esta discusión.
Sofía Ramírez Aguilar, directora ejecutiva de la consultoría México, Como vamos, enfatizó la creciente integración regional y la necesidad de comunicar efectivamente estos avances a las audiencias pertinentes. Específicamente, subrayó la importancia de enfocar la revisión en aspectos técnicos y de innovación, como la tecnología de la información y el comercio electrónico, en lugar de llevar el proceso hacia una renegociación que requiera pasar por los Congresos de los países involucrados.
La falta de una mayor participación del sector privado en esta revisión podría llevar a un debate innecesario sobre temas políticos, lo que aumentaría el riesgo de retrasar decisiones cruciales sobre inversiones. Este escenario ya se ha traducido en cifras preocupantes: según datos recientes, México perdió un punto del PIB en inversiones durante el 2025, sumando una pérdida de oportunidades de 17,400 millones de dólares, consecuencia de un ambiente de incertidumbre originado por cuestiones de aranceles. Esta cifra es ligeramente superior a la pérdida canadiense de 14,400 millones de dólares.
El contexto global, marcado por la fragmentación política, también ha influido en la percepción de inversión en América Latina. Martín Castellano, economista jefe para la región en el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), mencionó que, a pesar de las tensiones mundiales, América Latina se destaca como un área atractiva para inversión, gracias a condiciones económicas favorables, como un dólar debilitado y tasas de interés atractivas.
En este marco, la estabilidad de las cuentas externas de México y el manejo eficiente de los negociadores en diversos temas con Estados Unidos resaltan la posición del país. Sin embargo, los retos internos, como la lenta consolidación fiscal y la incertidumbre en la gobernanza, permanecen como factores críticos a atender. El reciente anuncio de aplazar las elecciones judiciales programadas para el año siguiente hasta 2028 podría ser un indicio positivo para los inversionistas sobre la dirección que tendrá el país en el futuro cercano.
La evolución de este marco comercial, por ende, se tornará fundamental para asegurar un entorno propicio para la inversión y crecimiento económico en México. En esta revisión del T-MEC, el país tiene la oportunidad no solo de reafirmar su posición en el contexto internacional, sino también de sentar las bases para un desarrollo más sólido en un mundo que evoluciona rápidamente.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


