La falta de certidumbre institucional y el deterioro de las cuentas públicas están afectando gravemente el crecimiento de México y limitando la inversión extranjera, según Martín Castellano, economista jefe para América Latina del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). En un reciente foro organizado por la Cámara Internacional de Comercio, Castellano advirtió que el país ha pasado rápidamente de tener finanzas públicas estables a enfrentar uno de los desequilibrios fiscales más amplios de la región.
El economista destacó que la disciplina fiscal es un factor crucial para atraer a los inversionistas internacionales, ya que proporciona una señal de estabilidad y previsibilidad para proyectos a largo plazo. A pesar de que durante la pandemia de COVID-19 México no optó por una expansión fiscal, posteriormente adoptó políticas fiscales expansivas que llevaron a un desequilibrio significativo.
La incertidumbre en las instituciones, exacerbada por reformas judiciales, ha incrementado la percepción de riesgo sobre México, un país que busca reubicar operaciones y fortalecer cadenas de suministro en un contexto global incierto. Este clima de incertidumbre no solo afecta la actividad económica, sino que también podría influir en la posición de México en sus negociaciones comerciales con Estados Unidos, donde las cuestiones migratorias y de seguridad están bajo el escrutinio de los inversionistas.
Castellano hizo hincapié en la necesidad de enviar señales claras sobre la dirección del país en términos fiscales, evitando cambios constantes en las metas de consolidación. Este tipo de fluctuaciones, argumentó, desdibuja la disciplina fiscal necesaria para atraer inversiones.
Aunque la inversión privada experimentó un crecimiento en 2022 y 2023, los retos actuales, como la incertidumbre sobre gobernanza e institucionalidad, están impactando de manera negativa en la confianza de los inversionistas y la capacidad de crecimiento de la economía mexicana. En este panorama, las elecciones y negociaciones judiciales añaden capas de incertidumbre que complican aún más el ambiente de inversión.
Con un futuro cada vez más interconectado y lleno de desafíos, los actores económicos deben prestar atención a estas señales. La claridad en la política fiscal no solo es deseable, sino también esencial para que México pueda aspirar a recuperarse y crecer en un mundo globalizado y competitivo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


