La selección nacional de la República Democrática del Congo se enfrenta a desafíos inesperados en sus preparativos para la Copa del Mundo, que se llevará a cabo en 2026 en Canadá, México y Estados Unidos. Un brote reciente de ébola en el país ha obligado al equipo a modificar sus planes originales, trasladando sus actividades de preparación a Bélgica. Esta decisión fue confirmada por un portavoz del equipo, quien mencionó que las condiciones sanitarias han dictado este cambio.
Inicialmente, la selección tenía programada una sesión de entrenamiento abierta a los aficionados y una ceremonia de despedida con el presidente Félix Tshisekedi, eventos que se llevarían a cabo en Kinsasa. Sin embargo, las restricciones de viaje impuestas por las autoridades sanitarias de Estados Unidos complicaron la situación. Estas restricciones prohíben la entrada a aquellos que han estado en República Democrática del Congo, Uganda o Sudán del Sur en los 21 días previos, un requisito indicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
Ante esta adversidad, todos los miembros del equipo deberán haber salido del país para el jueves si desean ingresar a Estados Unidos sin enfrentarse a obstáculos. La nueva agenda del equipo prevé su llegada a Estados Unidos entre el 10 y el 11 de junio. El director técnico, Dodo Landu, se mostró optimista sobre el cambio, afirmando que el impacto de esta modificación es mínimo, dado que solo se habían planificado tres días de actividades en Kinsasa. En su lugar, la ceremonia del 25 de mayo se llevará a cabo en Bruselas.
Durante la Copa del Mundo, la selección tendrá su base en Houston, Texas, y se preparará para enfrentar a su primer rival, Portugal. Posteriormente, se medirá contra Colombia en Guadalajara y culminará su etapa de grupos ante Uzbekistán en Atlanta. Esta preparación es crucial, ya que la selección está compuesta por jugadores que tienen una trayectoria en clubes europeos y que esperan contribuir al éxito del equipo en el escenario internacional.
Hasta la fecha de esta información, se han reportado aproximadamente 600 casos sospechosos de ébola y 139 muertes, evidenciando la gravedad del brote en la región. En este contexto, el Departamento de Servicios de Salud de Texas ha declarado que está colaborando estrechamente con los CDC, la FIFA y otros organismos para asegurar la salud y seguridad de los jugadores, espectadores y residentes durante el evento.
La situación continúa evolucionando, y el equipo de República Democrática del Congo espera que, a pesar de los contratiempos, pueda concentrarse en su preparación y representar a su país en un torneo mundial.
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