La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha tomado una decisión contundente al rechazar el proyecto Perfect Day en Mahahual, Quintana Roo, así como otros dos desarrollos propuestos por Royal Caribbean: el Royal Beach Club en Cozumel y la ampliación del muelle de cruceros en Mahahual. Esta determinación se fundamenta en la conexión funcional, operativa y ambiental que tienen estos tres proyectos, los cuales, según Semarnat, deben ser analizados de manera integral y no de forma fragmentada.
La dependencia gubernamental ha detectado múltiples impactos ambientales en todas las propuestas, señalando que no se presentaron las medidas de mitigación adecuadas. A pesar de solicitar información adicional a Royal Caribbean, esta no cumplió con los requerimientos necesarios para que se identificaran con claridad los efectos ambientales y las medidas precisas para evitar desequilibrios ecológicos.
El mismo día en que la secretaria Alicia Bárcena anunció la negativa a la autorización del proyecto en Mahahual, Royal Caribbean decidió desistirse del procedimiento de evaluación ambiental para este parque acuático. Semarnat ha destacado que la presencia de vegetación de manglar dentro del área del proyecto, junto con posibles incumplimientos de normativas ambientales y riesgos de alteración en el balance hidrológico del acuífero, fueron factores clave en su decisión.
Además, se identificaron carencias en las medidas de prevención y mitigación de impactos ambientales, así como deficiencias en los análisis correspondientes sobre posibles afectaciones a ecosistemas acuáticos y arrecifales que se encuentran dentro de la Influencia del Área Natural Protegida Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano. La falta de claridad sobre los posibles daños a especies en peligro de extinción, según la norma NOM 059 de Semarnat, también fue un aspecto relevante.
En cuanto al Royal Beach Club en Cozumel, Semarnat detectó 33 impactos ambientales significativos, también sin medidas adecuadas para su mitigación. Los problemas abarcan desde la incidencia de manglar hasta las repercusiones en ecosistemas arrecifales, la generación de aguas residuales y la remoción de vegetación.
Finalmente, sobre el muelle de cruceros, se resaltó que había inconsistencias fundamentales en la propuesta, que mezclaba actividades de mantenimiento con la demolición parcial y la construcción de nueva infraestructura, lo que generaba confusión sobre la viabilidad del proyecto.
La decisión de Semarnat refleja un enfoque riguroso hacia la protección ambiental, poniendo en primer plano la integridad de los ecosistemas en Quintana Roo y asegurando que cualquier desarrollo futuro respete y preserve el entorno natural.
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