La Unión Europea ha tomado medidas audaces para combatir el impacto de la guerra en Irán, anunciando la suspensión temporal de los aranceles aduaneros sobre fertilizantes nitrogenados críticos, como la urea y el amoníaco, durante un año. Esta decisión, revelada por el Consejo de la UE, se produce en un contexto donde los precios globales de los fertilizantes han experimentado un aumento drástico tras el cierre casi total del Estrecho de Ormuz, una vital ruta marítima que canaliza aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes.
Aunque la UE no depende significativamente de los fertilizantes nitrogenados producidos en Oriente Medio, los aumentos en los precios han afectado a todos los tipos de fertilizantes, impulsados por la urgente búsqueda de alternativas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha advertido que un bloqueo prolongado en esta región podría desatar una crisis agroalimentaria severa.
Es relevante destacar que la suspensión de los aranceles no se aplicará a los fertilizantes importados de Rusia o Bielorrusia. A pesar de que la UE ya importa un volumen considerable de fertilizantes libres de aranceles de países con acceso preferencial, también enfrenta aranceles que oscilan entre el 5.5% y el 6.5% en un “gran volumen” de importaciones. Para equilibrar los intereses de los productores locales, la medida se limitará a una cuota equivalente al volumen de importaciones de naciones más favorecidas en 2024, más un 20% de los volúmenes importados de los mencionados países en el mismo año.
A medida que avanza la temporada de siembra, ya se observan signos de estrés en diversas regiones. Agricultores en Australia, el tercer mayor exportador de trigo, están reduciendo sus siembras, lo que pone en riesgo una cosecha que podría disminuir hasta un 40%. En Asia, se anticipa una reducción en la oferta de arroz debido a la guerra en Irán y la aparición de El Niño.
En 2024, la UE importó 2 millones de toneladas de amoníaco y 5.9 millones de toneladas de urea, así como 6.7 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados y mezclas que contienen nitrógeno. A pesar de que Oriente Medio representa solo un pequeño porcentaje de estas importaciones —con una dependencia del 3% para el amoníaco y del 1-2% para los fertilizantes nitrogenados—, la complejidad del mercado de fertilizantes sigue siendo una preocupación relevante.
Esta medida de la UE, que se espera entre en vigor en los próximos días, podría aliviar de manera temporal las presiones sobre el sector agrícola, pero plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del suministro a largo plazo en un contexto geopolítico marcado por conflictos.
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