Equipos de rescate buscan incansablemente a dos personas desaparecidas tras una trágica explosión en una mina de carbón en el norte de China, que se cobró la vida de al menos 82 trabajadores, según reportes de medios estatales. Este incidente, que tuvo lugar a las 19:29 (hora local) del pasado viernes en la localidad de Liushenyu, se convierte en el peor desastre minero en el país en los últimos 17 años.
Con 247 mineros en el yacimiento al momento de la explosión, las autoridades han señalado que la empresa operadora de la mina cometió infracciones severas, lo que resultó en la acumulación de gases tóxicos que probablemente contribuyeron al desastre. La agencia oficial de noticias Xinhua informó que se activó una amplia operación de rescate, movilizando a 755 rescatistas y personal médico para atender la situación.
Imágenes difundidas muestran a los rescatistas equipados con cascos y camillas, mientras que ambulancias se alinean en el sitio de la tragedia. Hasta este momento, 128 personas han requerido atención hospitalaria, cuatro de ellas en estado crítico. Uno de los sobrevivientes, un minero llamado Wang Yong, describió el momento de la explosión: “Vi una nube de humo y sentí un olor a azufre… varios a mi alrededor se ahogaron con el humo”. Luego de perder la conciencia, logró despertar y salir de la mina acompañado de otros.
Las cifras de este desastre son alarmantes. Se trata de la tragedia más mortal en el sector desde 2009, cuando una explosión en Heilongjiang resultó en la muerte de 108 trabajadores. Tras esta nueva tragedia, las autoridades han prometido una investigación exhaustiva y han declarado que los responsables enfrentarán sanciones severas. Un portavoz del gobierno aseguró que se han registrado “graves violaciones a la ley” en la operación de la mina, instando a las autoridades a actuar enérgicamente contra cualquier actividad ilegal en el sector.
El presidente Xi Jinping ha solicitado movilizar todos los recursos para atender a los heridos y ha enfatizado la necesidad de una revisión profunda de las prácticas de seguridad laboral, instando a aprender del accidente para prevenir futuros incidentes.
El yacimiento, ubicado a 500 kilómetros al suroeste de Pekín en la provincia de Shanxi, es un punto neurálgico para la extracción de carbón en un área que enfrenta altos niveles de pobreza. Aunque la seguridad en las minas ha mejorado en las últimas décadas, los incidentes fatales siguen siendo comunes debido a la laxitud en el cumplimiento de los protocolos de seguridad. En lo que va de 2023, ya se han reportado 53 muertes en un derrumbe en una mina de carbón en Mongolia Interior.
A pesar de un creciente enfoque en las energías renovables, China sigue siendo el mayor consumidor de carbón del mundo, recurso que considera esencial para su suministro energético. En el país, el sector minero de carbón emplea a más de 1,5 millones de personas, lo que subraya la vital importancia económica de la industria, incluso en medio de su problemática seguridad.
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