En un clima de creciente tensión, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha intensificado sus protestas en la Ciudad de México, alcanzando su tercer día de movilizaciones. Este miércoles, los manifestantes no solo bloquearon el acceso a las oficinas de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ubicadas en Avenida Universidad, sino que también generaron disturbios que resultaron en daños visibles a la propiedad.
Los disturbios comenzaron cuando un grupo de encapuchados forzó su entrada a través de un hueco en la reja de la SEP, donde procedieron a causar daños al mobiliario interno. Al tiempo que ocurría este acto de vandalismo, afuera, la fachada y la puerta también sufrieron agresiones. Usando piedras y señalización vial robada, los manifestantes causaron estragos, derribando partes de la estructura. Frases como “CNTE-Ceteg cuidado cuidado con Guerrero” fueron pintadas en las puertas, reflejando la rabia y frustración de los protestantes.
En respuesta a estas agresiones, personal de la SEP utilizó polvo de extintor para intentar disuadir a los invasores. Este enfrentamiento no estuvo exento de consecuencias: dos policías resultaron heridos, sufriendo desmayos y lesiones menores que requirieron atención médica. Paramédicos del Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) hicieron lo posible por atender la situación, trasladando a los agentes a un hospital para su recuperación.
La movilización de la CNTE coincide con negociaciones en la Secretaría de Gobernación. Mientras algunos miembros del sindicato intentan una solución dialogada, otros alumnos y profesores de las secciones de Guerrero y la capital han establecido bloqueos en el ISSSTE de Buenavista, además de la sede de la SEP. Su demanda principal: la derogación de la Ley del ISSSTE, un compromiso que, según afirman, fue prometido por la presidencia durante la campaña electoral.
Con la situación aún en desarrollo, ambos frentes de lucha se mantienen firmes, mostrando una determinación que sugiere que este fenómeno social no se desvanecerá pronto. Los próximos días serán cruciales, no solo para las negociaciones oficiales, sino también para observar cómo responderán las autoridades y la sociedad ante esta manifestación de descontento que resuena en la esfera educativa del país.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

