El verano en Kensington Gardens se viste de alta costura arquitectónica con el Serpentine Pavilion, un espacio que ha sacudido el mundo del diseño durante 25 años. Este año, la atención se centra en Lanza Atelier, un estudio de arquitectura de la Ciudad de México fundado en 2015 por Isabel Abascal y Alessandro Arienzo. Conocidos por su exploración innovadora de los materiales y las formas, han presentado un pabellón que destaca por su naturaleza literal, simbolizado por una pared ondulante de ladrillos color óxido, técnicamente conocida como un muro crinkle-crankle.
Particularmente, este tipo de muro, que recuerda a una serpiente por su forma sinuosa, tiene raíces que se remonta a los ingenieros holandeses que drenaron las marismas de Suffolk en el siglo XVII. Sin embargo, también se encuentra presente en México y en excavaciones de civilizaciones antiguas, lo que añade un matiz intercultural al diseño.
La filosofía detrás de las reglas del Serpentine es sencilla: los arquitectos seleccionados no deben haber construido previamente en el Reino Unido, brindando una plataforma para talentos emergentes. Así, las grandes figuras del pasado, predominantemente hombres blancos, han sido reemplazadas por voces más diversas y jóvenes, como las de Lanza Atelier, quienes buscan reinterpretar la arquitectura contemporánea.
Abascal y Arienzo han querido volver a lo esencial, creando un pabellón que no solo se destaca por su forma, sino que también actúa como un espacio acogedor. Al estar alineada al este-oeste, la estructura captura la luz solar, creando un ambiente propicio para el cultivo de frutas y prolongando la temporada de crecimiento. Este enfoque también busca redimensionar el concepto de “muro”, al proponer un diseño que no divida sino que invite a la comunidad a congregarse y compartir.
La “geometría suave” de la estructura se ha concebido para adaptarse a las personas que interactúan con ella. Esto se debe a que la formación ondulante sigue las líneas de las copas de árboles ya existentes en el parque. Además, su forma se inspira en el estanque Serpentine que serpentea a través del paisaje, conectando el diseño con la naturaleza circundante.
El muro, fabricado con ladrillos que normalmente no se asociarían a una estructura temporal—un material considerado demasiado pesado o permanente—marca un cambio de paradigma. Los ladrillos, elaborados en Surrey, se colocaron de manera innovadora sin juntas de mortero, lo que facilita su desmontaje y evita desperdicios, un tema relevante en la arquitectura moderna que busca ser más sostenible. Esta técnica también resalta las texturas visuales, proporcionando un efecto estético que recuerda a un tejido.
El pabellón, que podrás visitar desde el 6 de junio hasta el 25 de octubre de 2026, no solo es una adición al paisaje de Kensington, sino un hito que reinterpreta el potencial de un material tan simple como el ladrillo. La obra de Lanza Atelier es un testimonio de que incluso los elementos más ordinarios pueden transformarse en algo extraordinario, captando la imaginación y la curiosidad del público.
A medida que el Serpentine Pavilion continúa su legado de innovación y creatividad, los nuevos enfoques de Abascal y Arienzo invitan a reflexionar sobre cómo las estructuras pueden mejorar nuestro entorno y fomentar la conexión entre las personas.
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