El gasto en bienes y servicios de las familias mexicanas mostró un crecimiento inesperado del 1.2% en marzo, comparado con febrero, superando las proyecciones iniciales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este incremento positivo revirtió los descensos observados en enero y febrero, donde el consumo cayó un 1.5% y un 0.2% respectivamente.
A mediados de abril, el Inegi había estimado un crecimiento más modesto de solo 0.4% para marzo, basándose en su Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP). Sin embargo, el Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) reflejó un auge interanual del 3.1%, la tasa más alta desde diciembre, que había registrado un crecimiento del 5.4%.
En términos más específicos, el consumo de bienes importados lideró este aumento con un crecimiento de 1.6%. Por su parte, el gasto en productos de origen nacional avanzó 1.4%, mientras que los servicios experimentaron un incremento más modesto del 0.4%. A pesar de este cerrón trimestral positivo del IMCP, el indicador aún no logró un comparativo trimestral favorable, aunque redujo su caída: en febrero se situó un 1.7% por debajo de su nivel en diciembre, y al finalizar marzo, ese descenso se limitó a un 0.6%.
Los niveles promedio de consumo del cuarto trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026 mostraron una caída de 0.8%, la primera desde el último cuarto de 2024. Durante el primer trimestre de 2025, el consumo privado había caído un 1.1%.
Este repunte en marzo contrasta con la caída en la confianza del consumidor, que se redujo en 0.3 puntos en el mes, tocando un descenso anual de 2 puntos, marcando su décimo quinto mes consecutivo en negativo. Además, se reportó la pérdida de 116,016 empleos según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
Otro aspecto que merece atención es el poder adquisitivo de las remesas, que también se vio afectado por la apreciación del peso mexicano. En marzo, México recibió 5,394 millones de dólares en remesas, un 5.4% más que en el mismo mes del año anterior. Sin embargo, la depreciación del tipo de cambio, que pasó de 20.2 a 17.8 pesos por dólar, resultó en una caída del 7.9% en pesos, alcanzando un total de 95,850 pesos.
A pesar de estos desafíos, el salario real en el sector formal siguió en aumento. En marzo, el salario medio de cotización en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) creció un 6.9% nominalmente, equivalente a 664.6 pesos diarios, resultando en un incremento real del 2.3% al considerar el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Aunque los datos reflejan un crecimiento en el consumo privado y un aumento en los salarios, la realidad económica de las familias mexicanas sigue enfrentando presiones. Se requiere un análisis más profundo de estos indicadores para comprender las dinámicas subyacentes y cómo podrían evolucionar en los próximos meses.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


