El parlamento esloveno aprobó este jueves la formación del nuevo gobierno encabezado por Janez Jansa, quien regresa al poder por cuarta vez, consolidando un giro hacia la derecha en un contexto de incertidumbre política prolongada. La cámara, compuesta por 90 escaños, respaldó a la nueva administración con 49 votos a favor frente a 30 en contra, permitiendo que los 15 ministros del gabinete prestaran juramento en la misma sesión.
Este cambio de gobierno llegó tras las elecciones del 22 de marzo, donde ningún partido logró una mayoría clara. El Movimiento por la Libertad, liderado por el primer ministro saliente Robert Golob, obtuvo la mayor cantidad de votos y un escaño adicional, pero no consiguió formar una coalición viable para renovar el mandato.
La votación estuvo marcada por alegaciones de corrupción y de injerencia extranjera, reflejando un país profundamente dividido entre posturas liberales y conservadoras. Janez Jansa, de 67 años y figura política de larga trayectoria, es conocido por su simpatía hacia líderes como el expresidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro húngaro Viktor Orbán, quien fue destituido en abril. Durante su mandato anterior entre 2020 y 2022, Jansa enfrentó críticas por presionar a las instituciones democráticas y por restringir la libertad de prensa, lo que provocó protestas masivas.
El nuevo gabinete está compuesto mayoritariamente por miembros del Partido Democrático Esloveno (SDS), junto con representantes de otras fuerzas políticas, incluyendo una alianza entre la democristiana Nueva Eslovenia y el partido conservador Focus. Juntas, estas fuerzas suman 43 escaños y gobernarán en minoría, contando con el apoyo externo del partido Resni.ca, relacionado con el movimiento antivacunas, que previamente había apoyado la investidura de Jansa.
En su discurso inaugural ante el parlamento, Jansa se comprometió a reducir lo que describió como “impuestos récord” en comparación con otros países europeos y a desmantelar lo que considera una burocracia excesiva. Además, prometió un enfoque en la lucha contra la corrupción y descentralizar competencias hacia los gobiernos locales. Jansa indicó que invitará a los partidos de oposición a colaborar en la creación de leyes clave, subrayando la necesidad de cooperación.
El nuevo canciller, Tone Kajzer, quien fue embajador de Eslovenia en Estados Unidos, señaló que las prioridades del nuevo gobierno en el ámbito internacional incluirán el fortalecimiento de relaciones con Israel y Washington, así como un papel más activo en la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Cabe destacar que el gobierno saliente de Golob reconoció al Estado palestino en 2024 e impuso restricciones al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, acciones que Jansa criticó y que podrían ser revertidas bajo su administración.
A medida que Jansa toma las riendas de la política eslovena, se mantiene un ambiente de expectativa en torno a cómo su gobierno manejará los desafíos internos y externos, así como la respuesta de una población polarizada. La atención ahora se centra en las acciones concretas que implementará en los próximos meses y su capacidad para unificar un país atravesado por desconfianza política y divisiones ideológicas.
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