El uso de TikTok como plataforma de entretenimiento es un fenómeno global que ha cobrado mucha popularidad entre los jóvenes. Sin embargo, un análisis reciente ha revelado que lo que comienza como un simple “scroll” por videos cortos puede desembocar en la exposición de estos usuarios a contenidos vinculados con organizaciones criminales. Este estudio, realizado por investigadores del Seminario sobre Violencia y Paz (SVyP) de El Colegio de México, alerta sobre etapas del reclutamiento criminal que se están llevando a cabo en esta red social.
La investigación, iniciada hace aproximadamente un año y medio, detectó videos que aluden al reclutamiento criminal en redes sociales. Uno de los principales retos enfrentados por los investigadores fue conseguir datos precisos, dado el limitado acceso a la API de TikTok, lo que les llevó a colaborar con la Universidad Northeastern de Boston en el análisis.
Durante la presentación del informe, Sergio Aguayo, coordinador general del SVyP, destacó que el reclutamiento criminal en redes sociales ha evolucionado, encontrando nuevas formas de operar que desafían los esfuerzos de las autoridades y plataformas digitales para mitigar el problema. Un aspecto preocupante es que, después de la atención mediática generada por el caso del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco, el reclutamiento criminal no solo persistió, sino que aumentó y se adaptó a las nuevas condiciones de vigilancia. Más de la mitad de los videos analizados fueron subidos tras este suceso, lo que revela una notable capacidad de adaptación de las organizaciones criminales.
Los investigadores subrayaron la necesidad de entender el reclutamiento más allá de la violencia física. Para muchos jóvenes, unirse a estas organizaciones puede percibirse como una oportunidad de ascenso social o pertenencia, influenciada por factores como la violencia estructural y la violencia simbólica. Al mismo tiempo, se alertó sobre la creación de una nueva generación de sicarios en un contexto donde la sociedad parece no estar reaccionando adecuadamente.
Alejandra Vázquez, coordinadora del estudio, mencionó que tras los cierres de cuentas vinculadas con el reclutamiento, los grupos criminales comenzaron a emplear métodos más complejos para escabullirse de la vigilancia, utilizando canciones, imágenes y símbolos menos evidentes. Esta estrategia ha complicado la detección de estos contenidos, que, aunque una cuenta sea eliminada, puede seguir circulando por la plataforma a través de otros usuarios.
Otro hallazgo relevante fue el interés activo de los jóvenes por integrarse a grupos criminales, en donde se encontraron numerosos comentarios que solicitaban empleo o información sobre cómo unirse. Esto refleja una demanda que complementa la oferta de reclutamiento.
El papel del algoritmo de TikTok es crucial en este contexto. La plataforma tiende a encapsular a los usuarios en “burbujas de filtro”, donde los contenidos consumidos se vuelven cada vez más similares, intensificando la exposición a narrativas criminales.
A pesar de las políticas de prohibición de contenido delictivo en TikTok, las cifras apuntan a una brecha significativa entre las políticas y su aplicación efectiva. Con una tasa de eliminación de contenidos vinculadas al reclutamiento 17 puntos porcentuales por debajo del promedio global en 2025, el contexto mexicano enfrenta serios desafíos en la moderación de estos materiales. Además, el reclutamiento criminal no está tipificado como delito en México, lo que limita las herramientas legales para abordar esta problemática.
Los investigadores también han señalado ofertas económicas tentadoras para los jóvenes que buscan integrarse a grupos criminales, aunque se ha advertido sobre la falta de certeza sobre el cumplimiento de tales promesas. Este fenómeno se extiende incluso a plataformas como Roblox, donde se recrean conflictos entre facciones criminales.
Frente a este complejo panorama, los investigadores abogan por una responsabilidad compartida entre autoridades, empresas tecnológicas, escuelas y la sociedad civil, enfatizando que la resolución de este problema no se limita a la eliminación de contenidos. Ante la inminente problemática del reclutamiento criminal, es vital establecer un enfoque multidimensional que involucre a todos los actores sociales para prevenir que las redes sociales sigan siendo una puerta de entrada hacia actividades delictivas.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


