Corea del Sur y Estados Unidos han dado un paso significativo en su política de seguridad conjunta al reincorporar la desnuclearización de Corea del Norte en la declaración emitida tras una reunión clave en Seúl el 12 de junio de 2026. Esta decisión coincide con la sexta sesión del Grupo Consultivo Nuclear (NCG), donde ambas naciones revalidaron su compromiso de lograr un avance hacia la desnuclearización del régimen norcoreano.
Cabe recordar que en la sesión anterior, celebrada en diciembre de 2025 en Washington, se omitió la mención de la desnuclearización, lo que había suscitado especulaciones sobre la estrategia americana de no obstaculizar un posible acercamiento entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y Kim Jong-un, el líder norcoreano. Sin embargo, esta vez, tras la reciente cumbre en Pyongyang con Xi Jinping, parece que los países están buscando establecer un enfoque más robusto respecto a la amenaza nuclear de Corea del Norte.
El contexto de esta reunión se complica a raíz de la visita de Kim Jong-un a una nueva planta nuclear, donde declaró que la capacidad de producción de material apto para armas ha “duplicado” su capacidad en los últimos cinco años. Este tipo de declaraciones genera preocupación en la región, especialmente entre sus vecinos y aliados estratégicos.
El NCG, establecido en 2023, tiene como objetivo discutir cómo la disuasión extendida de Estados Unidos puede ser utilizada para proteger a Corea del Sur. Esta estrategia incluye el compromiso de Washington de emplear todas sus capacidades militares, incluso las nucleares, para salvaguardar la seguridad de Seúl. Aun así, la postura de Corea del Norte se mantiene firme; el portavoz del Ministerio de Exteriores de este país afirmó recientemente que no habrá desnuclearización. En respuesta a los debates del Diálogo de Seguridad Cuadrilateral, que incluye a Australia, Estados Unidos, India y Japón, el vocero criticó lo que describió como un ataque a los “derechos soberanos” de su nación.
En una declaración contundente, el representante norcoreano subrayó que “nunca” habrá una reducción de sus capacidades nucleares, reafirmando que Pyongyang defenderá sus derechos soberanos y el desarrollo del Estado a pesar de la presión internacional.
Por otro lado, el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, instó a no abandonar el objetivo de la desnuclearización, aunque reconoció que este no se alcanzará en el corto plazo. En su primera conferencia de prensa anual, enfatizó la necesidad de buscar una “coexistencia pacífica” con Corea del Norte y pidió que se detuviera la expansión del arsenal nuclear y los misiles intercontinentales.
Lee también advirtió sobre los peligros de renunciar a la desnuclearización, sugiriendo que esto podría alentar a otros países en la región, como Japón, a desarrollar sus propios arsenales nucleares. Ante este panorama, la comunidad internacional sigue observando con atención cómo se desarrollan los acontecimientos en la península coreana y qué medidas se adoptarán por parte de Seúl y Washington.
La complejidad de la situación en la península coreana continua, y el equilibrio entre disuasión y diplomacia se convierte en un desafío crítico para la paz y la estabilidad regional.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


