La atleta etíope Gudaf Tsegay, reconocida por su estelar trayectoria en el fondo mundial, ha sido sancionada con cuatro meses de suspensión debido a un positivo por dopaje. Este escándalo llega en un momento donde las competencias al aire libre son escasas, salvo por el novedoso Ultimate Championship programado en Budapest.
Tsegay, quien ha brillado como medallista olímpica —obteniendo el bronce en los 5.000 metros en Tokio 2020— y es doble campeona mundial en sus especialidades, en 5.000 metros en Eugene 2022 y en 10.000 metros en Budapest 2023, se encuentra en el centro de una controversia que ha captado la atención de la comunidad atlética internacional. Además, posee el récord mundial en los 1.500 metros indoor, lo que la coloca entre las mejores del deporte.
El positivo de Tsegay se produjo en diciembre del año anterior al ser detectado un metabolito del letrozol en un control fuera de competición. Esta sustancia, incluida en la lista de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), es un inhibidor de la aromatasa utilizado comúnmente en el tratamiento del cáncer de mama, actuando como un potente bloqueador de la conversión de testosterona en estrógeno.
Al recibir la notificación de su positivo en enero, Tsegay presentó al día siguiente una justificación, alegando que le habían prescrito letrozol para un tratamiento médico y acompañó su declaración con documentación que respaldaba su alegato. Aunque en febrero solicitó una exención por uso terapéutico a World Athletics, esta fue aprobada, pero la AMA decidió no conceder una exención retroactiva debido a razones excepcionales.
Ambas entidades, la AMA y la Unidad de Integridad del Atletismo (AIU), llegaron a un acuerdo de resolución de su caso, estableciendo que la sanción de cuatro meses era una respuesta “apropiada” considerando las normas relativas a la falta de culpa del atleta. Este breve período de inhabilitación se fundamentó en diversos factores: la admisión prematura de la infracción, el cumplimiento de los estándares de la AMA respecto a las EUT, y la consideración de que, de haber solicitado el permiso con antelación, le habría sido concedido.
La suspensión de Tsegay tiene efecto retroactivo desde el 1 de junio y finalizará el 30 de septiembre. Notablemente, la atleta no ha competido desde agosto de 2025, cuando se proclamó campeona en los 1.500 metros del Silesia Kamila Skolimowska Memorial en Chorzów, Polonia, logrando la segunda mejor marca de su carrera con un tiempo de 3:50.62.
Este episodio se suma a los retos que enfrentan los deportistas profesionales, donde la línea entre el tratamiento médico y las normativas antidopaje puede volverse difusa, generando un debate constante sobre la ética en el deporte.
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