El reciente anuncio del presidente de Polonia, Karol Nawrocki, ha marcado un giro notable en las relaciones entre Polonia y Ucrania. En una declaración realizada el 19 de junio de 2026, Nawrocki confirmó la retirada de la Orden del Águila Blanca, la máxima condecoración polaca, otorgada en abril de 2023 a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski. Este cambio en el estatus de Zelenski surge en el contexto de una creciente tensión provocada por decisiones recientes del presidente ucraniano.
El desencadenante de esta controversia es la decisión de Zelenski de nombrar a una unidad de las Fuerzas Armadas ucranianas en honor al Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), una organización histórica con un legado profundamente problemático en Polonia. Durante la Segunda Guerra Mundial, el UPA fue responsable de la muerte de aproximadamente 100,000 civiles polacos, un hecho que Polonia considera un genocidio. Nawrocki, en su discurso, destacó que para gran parte de la sociedad polaca, el UPA sigue siendo sinónimo de los crímenes brutales cometidos contra sus ciudadanos, lo que ha provocado un enfriamiento en las relaciones bilaterales entre ambos países.
La reacción de Ucrania no se hizo esperar. El canciller ucraniano, Andrii Sibiga, calificó el movimiento polaco como un “error estratégico” e “irrespetuoso”, sugiriendo que solo Rusia se beneficiaría de esta fractura en la relación entre Varsovia y Kiev. Esta declaración refuerza la historia de colaboración entre ambos países, a pesar de las tensiones históricas.
La percepción en Polonia, de hecho, se refleja en una encuesta reciente del portal Onet.pl, que indica que el 65% de los polacos cree que la decisión de Zelenski afecta negativamente a las relaciones bilaterales. A pesar de estos problemas, Polonia sigue siendo un refugio crucial para casi un millón de ucranianos, quienes han huido de la invasión rusa que comenzó en 2022.
El UPA tiene un lugar complicado en la memoria histórica de Ucrania. Mientras que en Ucrania es considerado un luchador por la independencia, en Polonia su historia está teñida de sangre, lo que resalta la complejidad de las relaciones entre estos dos países vecinos. A medida que ambos lidian con sus legados históricos, el futuro de la cooperación polaco-ucraniana parece depender de cómo se aborden estos pasados problemáticos.
La retirada de la condecoración a Zelenski marca un capítulo significativo en la historia reciente de Europa del Este, y es un recordatorio sobre cómo las decisiones del pasado continúan moldeando las relaciones en el presente. El tiempo dirá si ambos países pueden superar estas heridas históricas para encontrar un camino hacia la reconciliación y la colaboración.
Actualización: datos corresponden a 2026-06-19 13:20:00.
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