Alemania y los Países Bajos han tomado la significativa decisión de devolver 2,000 artefactos culturalmente relevantes a Ghana, piezas que fueron sustraídas del país durante la era colonial. Este importante anuncio se dio a conocer en el marco de la conferencia “Next Steps”, celebrada la semana pasada en Accra, la capital de Ghana.
El evento fue presidido por John Dramani Mahama, presidente de Ghana, y se organizó en respuesta a la declaración de las Naciones Unidas del 25 de marzo de 2026, que calificó el tráfico de africanos esclavizados y la esclavitud racializada como “el más grave crimen contra la humanidad”. La conferencia buscó transformar esta declaración en un “marco común de compromisos accionables hacia un orden mundial justo y equitativo”.
Durante el evento, se contó con la presencia de embajadores de Alemania y los Países Bajos, quienes presentaron un catálogo de los objetos que serán devueltos al presidente Mahama. Sin embargo, no se brindaron detalles específicos sobre los tipos de artefactos ni sobre su ubicación actual. El ministro de Relaciones Exteriores de Ghana, Samuel Okudzeto Ablakwa, anunció en una publicación de Facebook que próximamente se compartirán detalles sobre el cronograma de devolución y la recepción de los artefactos en Ghana.
Además, Ablakwa mencionó que el ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca se disculpó por el papel del país en el comercio transatlántico de esclavos y se comprometió a preservar los castillos construidos durante esa época, como esfuerzo de buena fe para prevenir la omisión histórica y promover la verdad.
Ghana ha ido intensificando sus esfuerzos ante naciones europeas para la restitución de objetos que fueron saqueados durante el colonialismo. En 2024, se inauguró una exposición en el Palacio Manhyia en Kumasi que destacó objetos de la cultura Asante, los cuales habían regresado a Ghana tras haber estado fuera del país por más de un siglo y medio.
Por su parte, los Países Bajos también están comprometidos en el retorno de artefactos a África. En 2025, el país acordó devolver 113 bronces de Benín de su colección estatal a Nigeria. Además, tras la esperada apertura del Gran Museo Egipcio en Giza, el primer ministro neerlandés anunció la devolución de un busto faraónico de 3,500 años a Egipto.
Este compromiso de devolución no solo representa un paso hacia la reparación histórica, sino que también refleja un cambio en las políticas culturales de naciones que buscan hacer las paces con su pasado colonial. La jornada en Accra, por tanto, marca un hito significativo en el camino hacia un futuro más justo y equitativo en la relación entre África y Europa.
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