Las advertencias constantes sobre una eventual y exitosa invasión china a Taiwán se han vuelto casi típicas en los análisis geopolíticos, pero el almirante retirado estadounidense Dennis Blair presenta una perspectiva diferente que desafía esta narrativa. En su reciente análisis, sostiene que las capacidades militares chinas, particularmente las del Ejército Popular de Liberación (EPL), no son suficientes para llevar a cabo una conquista de la isla.
Según Blair, la concentración de recursos de Beijing no ha estado enfocada en una invasión directa de Taiwán, sino más bien en el desarrollo de una fuerza militar que cumpla con múltiples objetivos a nivel global, como la construcción de portaaviones y capacidades en el espacio. Este enfoque ha generado una crítica falta de inversión en los recursos de transporte anfibio, esenciales para una operación de desembarco exitosa.
Un informe del Pentágono de diciembre de 2025 ya había advertido sobre esta escasez crucial, lo que implica una falta de entrenamiento en situaciones tácticas para los comandantes de bajo rango. Esta carencia puede resultar en un descalabro durante cualquier operación en la que el plan inicial no se mantenga.
Blair también menciona factores internos que afectan la operatividad del EPL. Las purgas en la cúpula militar ordenadas por el presidente Xi Jinping han dejado el liderazgo militar comprometido, creando un entorno donde la corrupción ha mermado la capacidad operativa real. Muchos oficiales con experiencia en el ejército de tierra dominan la doctrina militar, lo que dificulta las operaciones navales, cruciales en un conflicto marítimo.
La situación se complica aún más si se consideran las opciones alternativas a una invasión total. Un bloqueo naval o ataques selectivos con misiles conllevan altos riesgos y escaso respaldo legal, lo que podría responder a una reacción internacional inmediata. Por ejemplo, un bloqueo podría activar convoyes de apoyo mercante a través de aguas territoriales de Japón y Filipinas, dificultando la presión económica sobre Taiwán.
Además, el reciente despliegue estadounidense de misiles hipersónicos en el Pacífico ha reforzado la capacidad de defensa de la región, poniendo en duda la supremacía aérea y marítima china previa a una ofensiva. La guerra reciente en Irán y la resistencia de Ucrania frente a Rusia también han sido lecciones útiles que han modificado la percepción estratégica de Taiwán. El uso masivo de drones y tácticas asimétricas, como las que emplearon los ucranianos, ha demostrado que una fuerza más pequeña puede ser efectiva frente a un invasor mucho más grande.
En respuesta, el gobierno de Taiwán ha propuesto un ambicioso presupuesto de defensa de 40,000 millones de dólares a ocho años, destinado a fortalecer su capacidad defensiva mediante la adquisición de drones y misiles antibuque.
La posición estratégica de Taiwán también se ha fortalecido por la creciente cohesión entre sus vecinos afectados por la agresividad de Pekín. Japón ha incrementado su presupuesto de defensa y ha declarado que cualquier agresión contra Taiwán podría considerarse una amenaza a su propia supervivencia. Filipinas, bajo la administración de Ferdinand Marcos Jr., ha ampliado el acceso militar de Estados Unidos a bases estratégicas, solidificando un cerco operativo alrededor de las fuerzas chinas en el Mar de la China Meridional.
A pesar de este optimismo, voces en estudios estratégicos como la Rand Corporation han planteado dudas sobre la cohesión política en Taiwán, donde la polarización interna podría comprometer la resistencia unánime frente a una invasión. La cuestión se plantea: ¿Es factible suponer que una democracia políticamente dividida resista un asalto militar, considerando la historia del régimen chino y su imperativo de reunificación?
Blair, consciente de estas preocupaciones, sostiene que la paz en el estrecho de Taiwán dependerá del realismo y la confianza entre aliados, en lugar de la complacencia. Si Estados Unidos mantiene su ventaja tecnológica y China calcula los costos de una potencial aventura militar, seguirán luchando por Taiwán en un contexto de intensa contienda ideológica y comercial, aunque lejanas de un enfrentamiento armado.
Nota: Los datos aquí expuestos corresponden a la fecha de 2026-06-24.
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