La llegada de miles de visitantes a la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco por la temporada futbolera de 2026 está generando un contexto de intensa interacción social. Esta afluencia de personas de diferentes partes del mundo plantea preocupaciones serias sobre la salud pública, por lo que expertos exhortan a reforzar las campañas de prevención de enfermedades transmisibles.
Entre las infecciones de transmisión sexual (ITS), el Doctor Sigfrido Rangel, director médico de GSK México, señala que existen al menos 25 microorganismos peligrosos, destacados entre ellos son la sífilis, gonorrea, herpes genital, clamidiasis y el virus del papiloma humano (VPH). Es crucial comprender que las ITS no solo afectan la salud de manera individual, sino que también pueden facilitar la transmisión del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH). Por ello, el acceso a información confiable, la promoción del autocuidado y la prevención son vitales, ya que las infecciones pueden estar presentes sin síntomas evidentes.
Rangel destaca la transformación en el tratamiento del VIH mediante innovaciones científicas, como las opciones de profilaxis preexposición (PrEP) inyectable de acción prolongada, recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos avances no solo mejoran la atención, sino que ofrecen una oportunidad significativa para fortalecer la adherencia a los tratamientos, avanzando hacia los objetivos globales de prevención.
Aunque algunas ITS presentan síntomas visibles, como llagas o dolores en las zonas de contacto sexual, muchas veces pueden pasar desapercibidas, lo que resalta la importancia de la atención médica y de evitar la automedicación. A nivel internacional, ONUSIDA establece como meta para 2030 la reducción del 90% en nuevas infecciones de VIH y en muertes relacionadas con la enfermedad avanzada. Este desafío es particularmente relevante en México, que reportó 16,323 nuevos diagnósticos de VIH en 2025, acumulando 187,596 casos desde 2014.
Las proyecciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sugieren que el uso combinado de PrEP oral e inyectable podría reducir las nuevas infecciones más del 70% en los próximos cuatro años; si se acompaña con el tratamiento antirretroviral, la disminución podría superar el 90% en América Latina y el Caribe.
Frente a este panorama, es esencial que durante este periodo de convivencia, se impulse la conversación sobre prevención y salud sexual. Los viajeros y la población en general deben informarse sobre los programas y campañas enfocadas en la salud sexual, promoviendo así espacios de bienestar colectivo. La interacción social no debe ser solo una celebración, sino una oportunidad para concientizar sobre la salud y la prevención de enfermedades.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

