El reciente pronunciamiento del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) sobre el popular personaje “Pato Merlín” ha generado un gran interés, especialmente después de que se conociera que terceros intentaron registrar la marca. Vidal Llerenas Morales, director general del IMPI, aseguró a través de redes sociales que el personaje pertenece a la familia de Karla Ivette Gómez, quien lo popularizó.
El 22 de junio de 2026, Karla acudió a las oficinas del IMPI para formalizar el registro del nombre e imagen del “Pato Merlín”. Sin embargo, poco antes de su visita, dos personas habían solicitado el registro de la marca. La primera fue Rosa María Hernández Flores, quien, representada por el abogado Carlos Alvarado Butanda, intentó registrar “El Pato Merlín” en diversas categorías comerciales, incluyendo entretenimiento, publicidad y prendas de vestir.
Poco después, otro intento llegó de la mano de David Sides Fuentes, quien solicitó la marca “El Pato Merlin, el pato de la suerte”, y añadió una imagen del personaje vestido con el uniforme de la selección mexicana. A pesar de estos intentos, el IMPI apuntó que la marca parece estar vinculada claramente a la familia Gómez, dado que existen antecedentes que demuestran su uso previo y la relación directa del personaje con ellos.
Este caso resalta un concepto esencial en la propiedad industrial: aunque el registro es importante, no es el único factor para establecer la titularidad de una marca. En México, los derechos derivados del uso previo son reconocidos, principalmente cuando este uso ha generado notoriedad en el mercado. Para defender una marca, es fundamental demostrar que se ha utilizado antes que un tercero, que su uso ha sido constante y que ha logrado un reconocimiento entre los consumidores.
La popularidad del “Pato Merlín” en redes sociales y su conexión con la familia han sido elementos cruciales en esta discusión sobre derechos de propiedad intelectual. Este caso podría influir en el futuro de otros registros de marca, destacando la importancia de la autenticidad y el uso genuino de los símbolos en un mercado en constante evolución.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

