En una conmovedora iniciativa que ha estado en marcha durante ocho años, “A las olvidadas” ha logrado llevar la literatura a mujeres privadas de libertad en 23 cárceles de España, resaltando su realidad y ofreciendo un rayo de esperanza a través de los libros. Este proyecto, impulsado por la asociación Teta y Teta, comenzó con la entrega de “Una habitación propia” de Virginia Woolf, marcando el inicio de un esfuerzo significativo en la lucha por los derechos y la dignidad de las mujeres en prisión.
Durante un reciente evento en La Casa Encendida de Madrid, se presentó el primer informe sociológico del proyecto, en el que se ha documentado la entrega de más de 12,000 libros dedicados a estas mujeres. La investigadora Sabela León, quien trabajó en el estudio junto a Beatriz Marín, explicó que el informe analiza tanto los títulos como las dedicatorias de estos libros, ofreciendo un vistazo profundo a lo que significa regalar literatura en un contexto tan difícil.
Estudios han revelado que solo el 7% de la población reclusa corresponde a mujeres, de las cuales un alarmante 80% son madres y un 88% han padecido violencia machista. En muchas partes de España, las mujeres son alojadas en módulos dentro de cárceles masculinas, lo que no solo limita su acceso a recursos adaptados a sus necesidades, sino que también las separa de sus familias y redes de apoyo.
El enfoque de “A las olvidadas” es doblemente revolucionario: se centra únicamente en las mujeres, en un sistema que tradicionalmente ha estado orientado hacia los hombres, y no establece parámetros estrictos para los géneros de los libros donados. En cambio, se solicita que cada libro sea cuidadosamente seleccionado y dedicado, creando una conexión emocional entre la donante y la receptora. Tras recibir los libros, el equipo del proyecto realiza una actividad cultural en las cárceles, en la que las mujeres pueden participar y leer las dedicatorias, transformando el acto de dar en una experiencia de comunidad y dignidad.
Los libros se agrupan en cuatro categorías: genealogía femenina y experiencias compartidas, pensamiento crítico y feminista, autoayuda y literatura clásica o popular. Esta clasificación refleja no solo las necesidades literarias de las donantes, sino también una variedad de intenciones al seleccionar un libro: ofrecer identificación, fomentar la crítica social, proporcionar apoyo emocional y ofrecer una vía de escape a través de la ficción.
Las dedicatorias son otra dimensión relevante de este proyecto; analizando 372 de ellas, se identificaron las palabras más recurrentes, donde “abrazo” y “querida” resaltan con fuerza. Estas expresiones simples, pero poderosas, restablecen la dignidad que a menudo se ve socavada por la experiencia carcelaria, reafirmando la conexión emocional que los libros pueden proporcionar en un ambiente tan restrictivo.
El informe también destaca que, aunque la novela es el género más donado, el ensayo y la poesía tienen un lugar especial, proporcionando a las internas herramientas para comunicarse y conectarse con sus seres queridos. Curiosamente, la novela erótica es escasamente representada a pesar de su demanda, lo que invita a reflexionar sobre las necesidades de intimidad y expresión personal de estas mujeres.
La iniciativa ha inspirado su replicación en otros países como Francia, México y Colombia, extendiendo su alcance y mensaje. Hoy en día, “A las olvidadas” no solo distribuye libros, sino que también ha establecido un club de lectura en el Centro Penitenciario de Extremadura y otros proyectos que fomentan el acceso a la cultura para las mujeres en prisión.
En un testimonio impactante de una mujer en el centro de Soto del Real, se expresa cómo el recibir libros ha transformado su experiencia, proporcionándole un sentido de pertenencia y un espacio donde la voz femenina puede trascender las barreras impuestas por su situación.
Con un futuro prometedor, “A las olvidadas” continúa su labor, garantizando que las voces de las mujeres en prisión sean escuchadas y que, a través de la literatura, se restablezcan sus derechos culturales y personales.
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