El 4 de junio, Pace Gallery anunció una drástica reducción de su plantilla, despidiendo a 50 empleados y cortando lazos con 50 artistas, un movimiento que su CEO, Marc Glimcher, caracterizó como una respuesta a un “modelo de galería roto”. Durante una reunión inesperada por Zoom, Glimcher asumió la responsabilidad del estado crítico de la galería, aunque su gestión ha dejado entre los empleados más preguntas que respuestas.
Las quejas de los trabajadores resaltan la rapidez y falta de transparencia en este proceso. Muchos se vieron afectados en un giro repentino que dejó a quien permanecía en la galería tratando de comprender la magnitud de la situación. Según testimonios de empleados que optaron por permanecer en el anonimato, el mensaje de Glimcher, quien se disculpó por la situación, pareció obviar cómo los ajustes principalmente recayeron en el personal administrativo y no en los altos ejecutivos. “Hasta donde tengo conocimiento, no se han despedido ejecutivos”, afirmó una de las empleadas. “Son las personas que hacen que las cosas sucedan.”
La confusión reinó en el ambiente laboral. Con el despido de colegas, muchos employees se vieron forzados a consultarse entre sí para validar la información sobre quienes habían sido afectados y sobre los pasos a seguir. “La forma en que se manejó esto fue impactante”, expresó otra trabajadora. Un día, la incertidumbre reinaba, y al siguiente, la realidad de que algunos de sus compañeros ya no estaban se hizo palpable.
En el trasfondo de esta reestructuración, algunos artistas, que estaban al tanto de la situación, cuestionaron la forma en que la galería comunicó estos despidos. Este tipo de movimientos no solo afectan la moral del personal, sino que también plantean interrogantes sobre el futuro del modelo de negocio de la galería y cómo los artistas se verán impactados por los recortes.
Los despidos y la reducción de personal en una de las grandes galerías contemporáneas han abierto un debate sobre la sostenibilidad de los modelos de negocio en el ámbito cultural y artístico. A medida que 2026 avanza, la comunidad artística seguirá observando de cerca los efectos de este cambio en Pace y en la industria en general, en un entorno que continúa evolucionando de manera rápida e impredecible.
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