La gran esperanza del tenis británico, Jack Draper, de solo 24 años, ha hecho su regreso a las canchas tras una complicada lesión en la rodilla. La semana pasada, se presentó junto a la leyenda Andy Murray en Eastbourne, un primer paso en su camino hacia Wimbledon, el torneo que anhela ganar desde su infancia. En una reciente entrevista, Draper compartió sus reflexiones sobre su recuperación, el presente del tenis y la presión que conlleva jugar en casa.
Después de una lesión en el húmero que lo mantuvo alejado de las pistas, el joven tenista confiesa que ha sido un desafío recuperar tanto su capacidad física como su confianza mental. “Mi reto no es solo el tenis, sino poder estar en la pista sin lesionarme”, señala Draper, al tiempo que enmarca su trabajo en la LTA como esencial para su rehabilitación.
Se menciona que Jannik Sinner y Carlos Alcaraz están actualmente un paso por delante en el circuito, con Sinner sumando cuatro títulos de Grand Slam y Alcaraz, impresionante siete. Draper, aunque reconoce su talento, siente que antes de su lesión, se encontraba en una trayectoria ascendente y confía en poder competir al más alto nivel.
Su amistad con Alcaraz es notable. Intercambian mensajes de ánimo antes de grandes finales, manteniendo un respeto mutuo a pesar de ser adversarios en la cancha. A la pregunta de si puede ser parte de un nuevo “Big Three” junto a estas estrellas, Draper responde con optimismo: “Sí, creo que puedo ser yo. Pero mi gran reto es estar físicamente en condiciones”.
El británico se siente particularmente motivado por su participación en Wimbledon, un torneo que ha soñado con ganar desde que era niño. Se muestra emocionado por ser miembro del All England Club, lo que le permite disfrutar de una conexión más profunda con el evento. “Es el torneo más especial para todos los jugadores británicos, pero también conlleva mucha presión”, admite.
El refuerzo mental es un aspecto que Draper ha empezado a considerar. Aunque nunca ha sentido la necesidad de un psicólogo, ahora reconoce su importancia en el alto rendimiento, afirmando que en el tenis, “cualquier detalle importa”.
Su enfoque principal para esta temporada es recuperar completamente su forma física; un objetivo que puede requerir paciencia tras haber enfrentado múltiples problemas físicos. “Mi objetivo es prepararme para estar a tope en 2027”, explica.
Por último, Draper espera tener la oportunidad de medirse contra Alcaraz y Sinner, así como tener presente el camino realizado por sus predecesores. “Sé dónde estoy y dónde está mi tenis comparado con el suyo. Estoy seguro de que, cuando esté al cien por cien, puedo competir de tú a tú con los dos”, concluye.
El futuro de Jack Draper, marcado por su tenacidad y enfoque positivo, puede aportar una nueva narrativa al tenis británico, en una época donde las expectativas son altas y la competencia feroz. Con Wimbledon a la vista, el joven tenista se prepara para mostrar su verdadero potencial y dejar su huella en la historia del deporte.
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