Uno de los laboratorios más emblemáticos en el ámbito del cine en Quebec está enfrentando su cierre, un movimiento que podría afectar profundamente la industria audiovisual local. MELS, un destacado estudio de post-producción en Montreal, anunció que cerrará su laboratorio fotográfico, que se considera uno de los pocos en América del Norte capaz de desarrollar película para producciones profesionales.
Patrick Jutras, presidente de MELS, reveló esta decisión en una declaración. Atribuyó el cierre a la falta de “incentivos fiscales suficientemente competitivos” para atraer producciones extranjeras y a una disminución en la inversión local en el sector audiovisual. Aunque MELS no cerrará por completo, se estarán trasladando y consolidando ciertos servicios de post-producción para adaptarse a las demandas del mercado y mantener la rentabilidad.
La instalación de MELS es única no solo por su capacidad de desarrollo de película, sino porque muchos cineastas continúan prefiriendo el medio analógico. Sin embargo, la industria se ha desplazado mayormente hacia técnicas de producción digital, lo que ha dejado al laboratorio en una posición delicada. De hecho, este laboratorio es uno de solo tres en el continente que puede manejar 6,100 metros de película al día, junto a otros dos en Los Ángeles y Atlanta.
Diversos proyectos cinematográficos, desde producciones de renombre como Dream Scenario, protagonizada por Nicolas Cage, hasta obras locales de gran impacto, han dependido de los servicios de MELS. En respuesta al anuncio del cierre, el profesor de cine de Concordia, Michael Yaroshevsky, lanzó una petición para mantener abierto el laboratorio, argumentando que el medio fílmico sigue siendo vital para futuros cineastas y estudiantes que desean aprender y experimentar con la celulosa.
Con más de 2,500 firmas recolectadas, la iniciativa ha capturado la atención de la comunidad cinematográfica. “El cine digital es legítimo, pero la película sigue viva en Montreal y en otros lugares”, afirmó Yaroshevsky. “El acceso a este medio debe ser preservado para la educación y la creatividad en la cinematografía”.
El contexto de la producción de cine en Quebec ha sido complejo. Recientemente, los filmes en francés han sufrido una caída significativa en la taquilla, con ingresos que cayeron a 11.3 millones en 2025, lo que representa un descenso del 45.5% respecto al año anterior. Aunque algunos expertos sugieren que esto se debe a la volatilidad del mercado y no a una crisis de calidad, la situación es preocupante.
En un esfuerzo por revitalizar la industria, la Premier de Quebec, Christine Fréchette, anunció una inversión de $609.6 millones a lo largo de cinco años para implementar una nueva estrategia audiovisual, destinada a asegurar la sostenibilidad del sector ante las transformaciones provocadas por la inteligencia artificial y las plataformas digitales.
La situación de MELS no solo subraya la incertidumbre en la industria audiovisual, sino que también plantea preguntas sobre el futuro del cine en celuloide en un mundo donde lo digital domina. La respuesta de los cineastas y del gobierno será crucial para determinar si las tradiciones cinematográficas de Quebec lograrán sobrevivir y florecer en estos tiempos cambiantes.
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