Al goleador mexicano Raúl Jiménez, todos los caminos lo llevan a Inglaterra. En el icónico Wembley, levantó su primer título con la selección olímpica en 2012, y en la Liga Premier se ha consolidado como una figura respetada. Ahora, su destino lo cita nuevamente en aquel césped, esta vez enfrentando a la selección inglesa en los octavos de final del Mundial 2026.
La vida de Jiménez ha estado marcada por desafíos significativos. Después de sobrevivir a una fractura de cráneo que puso su vida en riesgo y de enfrentar el doloroso fallecimiento de su padre, el Lobo Jiménez se encuentra viviendo “su Mundial”. Luego de haber pasado sin marcar en sus primeras tres Copas del Mundo, en esta edición ha encontrado su momento. En el partido inaugural, selló el 2-0 definitivo ante Sudáfrica, y en dieciseisavos, redondeó el marcador frente a Ecuador, repitiendo el 2-0.
El seleccionador de México, Javier Aguirre, destacó la importancia de este torneo para Jiménez, afirmando que siempre ha estado a la sombra de otros delanteros, pero que ha demostrado merecer su lugar en la titularidad. Para Jiménez, que llega a su cuarto Mundial, esta es la oportunidad de consagrarse definitivamente.
A sus 21 años, Jiménez formó parte de la selección olímpica que logró la medalla de oro en Londres 2012, un llamado inesperado tras menos de un año en la primera división mexicana. Desde entonces, su carrera ha estado marcada por la perseverancia. Aunque su paso por el Atlético de Madrid en España no fue exitoso, su trayectoria se reactivó en el Benfica en Portugal, y el verdadero éxito llegó en Inglaterra con el Wolverhampton, donde se convirtió en el máximo goleador del club en la Premier League en apenas cinco temporadas.
Sin embargo, su carrera estuvo al borde del colapso el 29 de noviembre de 2020, cuando sufrió una grave lesión en un choque con David Luiz que le provocó una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral. Tras un gran esfuerzo de rehabilitación, regresó a las canchas en agosto de 2021, superando lo que los médicos consideraron un milagro. Desde entonces, Jiménez ha retomado su racha goleadora, incluso recibiendo elogios de entrenadores como Jürgen Klopp.
Justo tres meses antes de comenzar el Mundial, el 11 de marzo de 2026, el Lobo enfrentó otro duro golpe con el fallecimiento de su padre. A pesar de esta carga emocional, ha lucido su diadema protectora y ha demostrado ser un jugador letal en el área. Tras marcar su primer gol en esta Copa del Mundo, celebró señalando al cielo, un mensaje claro hacia su progenitor.
Con 48 goles en la selección mexicana, está a solo cinco de alcanzar el récord de máximo goleador del equipo, actualmente en poder de Javier “Chicharito” Hernández. Si el partido contra Inglaterra llega a decidirse en penaltis, la selección puede confiar en Jiménez, quien ha logrado convertir todos los penales que ha lanzado en la Premier League, marcando un récord absoluto en el torneo.
Con todos estos logros y vivencias, Raúl Jiménez no solo se ha convertido en un ícono del fútbol mexicano, sino que también simboliza la resiliencia y la capacidad de superar adversidades. Su ansiado momento de gloria con la selección está a la vuelta de la esquina en este apasionante Mundial.
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