Altos funcionarios estadounidenses han revelado que Siria está colaborando con Washington para prevenir que el régimen de Irán utilice su territorio como ruta de suministro de armamento hacia Hezbollah. Este tema se discutirá en la cumbre de la OTAN que tendrá lugar en Ankara, donde el presidente Donald Trump se reunirá con su homólogo sirio, Ahmad al-Sharaa.
La administración de Trump ha señalado que una de sus prioridades es desmantelar las rutas logísticas por las cuales Irán ha abastecido al grupo terrorista libanés durante años. En una conferencia telefónica previa al viaje del mandatario a Turquía, se destacó que el diálogo con las nuevas autoridades sirias se centra en implementar medidas concretas para detener el traslado de armas hacia Hezbollah, considerado un importante socio estratégico por Teherán.
Washington ha mostrado optimismo respecto a la disposición de Damasco para colaborar en asuntos de seguridad regional. Las conversaciones entre ambas naciones no solo buscan limitar la influencia militar de Irán en la región, sino también reforzar la estabilidad en el medio oriente. Los funcionarios estadounidenses han manifestado su intención de evaluar la cooperación siria basándose en resultados verificables, es decir, comprobar en la práctica que las medidas adoptadas realmente contribuyan a frenar el traslado de armamento.
La cumbre de la OTAN, que reunirá a los líderes de la Alianza Atlántica, servirá como instancia no solo para discutir temas relacionados con la seguridad europea y la guerra en Ucrania, sino también para abordar la importancia de las rutas marítimas y la libre navegación en áreas estratégicas para el comercio internacional. Durante el encuentro, Trump también sostendrá reuniones bilaterales con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky y el mandatario turco Recep Tayyip Erdogan.
La administración estadounidense tiene como objetivo impulsará nuevos acuerdos de cooperación en materia de defensa con sus aliados, donde se prevén anuncios de inversiones significativas en sistemas militares y expansión en la capacidad de fabricación de armamento.
En el trasfondo de esta reunión, un elemento central será la evaluación del compromiso de los aliados de destinar el 5% de su PIB para defensa antes de 2035, un objetivo que Washington ha instado a cumplir con urgencia.
A medida que se avecina esta cumbre en Ankara, es claro que la colaboración entre Estados Unidos y Siria pretende ser un paso hacia el restablecimiento de un equilibrio de poder en el medio oriente, un viaje que no está exento de retos ni de incertidumbres.
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