La Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados, conocida como OPEP+, ha decidido aumentar su producción a partir de agosto, un movimiento que tiene el potencial de incrementar la oferta mundial de crudo en un contexto de precios a la baja. Este acuerdo se produjo durante una reunión virtual y establece un incremento de 188,000 barriles diarios, sumándose a aumentos similares implementados en junio y julio de 2026.
Desde abril, los siete miembros principales de la OPEP+ han elevado sus cuotas de producción en casi 800,000 barriles diarios. Sin embargo, a pesar de este aumento planificado, la producción se vio afectada por el reciente conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que cerró el estratégico Estrecho de Ormuz para algunos de los principales miembros de la OPEP+, incluidos Arabia Saudita, Kuwait e Irak. Como resultado, la producción del grupo cayó a 33.13 millones de barriles diarios en mayo, una disminución notable en comparación con los 42.77 millones de barriles diarios de febrero.
A pesar de las interrupciones en el suministro, los precios del petróleo han comenzado a estabilizarse. Desde el inicio del conflicto en Medio Oriente el 27 de febrero, hasta el 3 de julio, el precio del West Texas Intermediate (WTI) experimentó un incremento del 2.63%, mientras que el Brent y el crudo mexicano vieron ligeras caídas. Sin embargo, en lo que va del 2026, el WTI ha repuntado un 19.7%. Este aumento se ha visto impulsado por la disminución de importaciones chinas y un récord en la liberación de reservas estratégicas a nivel mundial, una medida coordinada por la Agencia Internacional de la Energía.
En el escenario nacional, Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una producción de 1.363 millones de barriles por día en mayo, marcando una caída del 0.7% en comparación con el año anterior. Las exportaciones también fueron afectadas, con una reducción anual del 23.8%, aunque presentaron un notable aumento del 74.3% desde enero de 2026.
Analistas sectoriales subrayan que el enfoque a corto plazo se centrará en la capacidad de los buques cisterna para cruzar el Estrecho de Ormuz y en la recuperación de la demanda de crudo en mercados clave como China. A medida que se prevé un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán para mitigar el conflicto, existe una expectativa de que el suministro se normalice.
Los precios del Brent, por su parte, rondan los 72 dólares por barril, significando un retroceso considerable desde máximos recientes de más de 120 dólares. Además, se anticipan desafíos para la OPEP+, pues la salida de los Emiratos Árabes Unidos del grupo añade complejidad a la gestión equitativa de las cuotas de producción entre los países restantes.
En medio de estas dinámicas, la OPEP no descarta la posibilidad de una interrupción prolongada en el Estrecho de Ormuz, un riesgo que sigue latente en el mercado y que podría influir en la volatilidad de los precios. Si bien hay una visión optimista para el segundo semestre del 2026, con un crecimiento económico global proyectado del 3.1%, se debe considerar el ajuste en las expectativas de consumo global, especialmente con proyecciones de crecimiento variadas para países clave como India, China y Estados Unidos.
A medida que el contexto internacional continúa evolucionando, la OPEP+ permanece atenta a los riesgos geopolíticos que aún afectan el equilibrio del mercado petrolero global.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


