La Armada del Ejército Popular de Liberación de China realizó el lunes un notable lanzamiento exitoso de un misil estratégico desde un submarino nuclear hacia el océano Pacífico. Este acontecimiento, que se desarrolló en medio de crecientes tensiones con Japón y un aumento en la presencia militar china cerca de Taiwán, tuvo lugar a las 12:01 hora local (04:01 GMT) como parte de un ejercicio de entrenamiento militar anual.
La agencia estatal Xinhua informó que el proyectil, aunque equipado con una ojiva simulada, alcanzó con precisión la zona designada en el mar. La actividad se notificó a los países involucrados previamente, y se enfatizó que no estaba dirigida contra ningún país ni objetivo específico. Sin embargo, el ejercicio resalta las tensiones regionales, especialmente entre China y Japón, así como las preocupaciones en Taiwán.
Este lanzamiento marcó la primera vez desde 1982 que se conoce un lanzamiento de misil desde un submarino chino, y es significativo por ser el primero realizado desde un submarino de propulsión nuclear. Estos submarinos presentan ventajas en términos de autonomía y capacidad de despliegue, lo que intensifica la inquietud en los círculos de defensa de la región.
Medios australianos corroboraron que los países de la región, incluida Australia, habían sido notificados sobre la inminente prueba de un misil balístico intercontinental. Este tipo de actividad naval china se ha intensificado en el Pacífico occidental en los últimos años.
El despliegue de la Armada china incluye cuatro agrupaciones navales activas: una al sur de la isla japonesa de Amami Oshima, otra al noreste de Filipinas y dos en el Pacífico Sur. Según el director de la Oficina de Seguridad Nacional de Taiwán, Tsai Ming-yen, existe una clara “tendencia al alza” en estos movimientos militares, destacando que el periodo entre julio y septiembre representa un aumento en las maniobras rutinarias chinas.
El secretario general del Consejo de Seguridad Nacional de Taiwán, Joseph Wu, también subrayó que más de 110 buques militares y de la Guardia Costera de China habían sido movilizados en lo que se conoce como la primera cadena de islas, que va desde Japón hasta Filipinas.
Este lanzamiento de misil también coincide con recientes tensiones diplomáticas, donde China impuso restricciones a la exportación de productos de doble uso a más de 40 entidades japonesas, justificando esta acción por lo que denominaron una “remilitarización” de Japón. Las autoridades japonesas han expresado preocupaciones por las agresivas maniobras chinas en aguas cercanas, como las observadas cerca de la isla de Yonaguni.
Además, se ha informado sobre colaboraciones militares entre China y Rusia, con buques rusos llegando a puerto chino para realizar ejercicios conjuntos que se extenderán hasta el 13 de julio.
Las relaciones entre Beijing y Tokio han ido empeorando, especialmente después de declaraciones de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, quien advirtió que un posible ataque chino contra Taiwán podría provocar la intervención de las Fuerzas de Autodefensa japonesas. Esta situación compleja no solo plantea preocupaciones sobre la seguridad regional, sino que también destaca la relevancia del Pacifico en el contexto geopolítico actual.
La situación sigue evolucionando, y es esencial observar cómo estos eventos influirán en las dinámicas de seguridad en Asia-Pacífico.
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