Los restos mortales de Alí Khamenei, el fallecido líder supremo de Irán, llegaron la noche del martes al aeropuerto internacional de Nayaf, en Irak, marcando el inicio de las ceremonias fúnebres programadas en ciudades santas del chiismo iraquí. Khamenei, quien murió el 28 de febrero de 2026 a raíz de ataques aéreos estadounidenses e israelíes en un contexto de creciente tensión regional, fue transportado en un vuelo de Mahan Air, según informes de la televisión estatal iraquí.
El gobierno de Bagdad declaró el miércoles como día festivo, determinando que las procesiones comenzaran a las 06:00 hora local (03:00 GMT). La llegada del féretro no solo fue un evento de gran significado para Irán, sino también un momento de relevancia especial para Irak, un país de mayoría chií con fuertes vínculos con Teherán.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, se adelantó para presidir la ceremonia oficial, acompañado por el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, y otros altos funcionarios. Esmail Qaani, comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, también estaba presente, mientras las instalaciones del aeropuerto se adornaban con alfombras rojas y retratos del difunto líder.
Durante su discurso, Pezeshkian agradeció al pueblo y al gobierno iraquí por su apoyo y facilitación en la organización de las ceremonias fúnebres. En un gesto diplomático, invitó a Al Zaidi a visitar Irán para fortalecer la cooperación bilateral en un contexto regional complicado. El primer ministro iraquí, por su parte, hizo hincapié en la necesidad de actuar con “precisión y cautela” en el ámbito internacional, buscando consolidar la estabilidad y evitar más conflictos en la región.
Las ceremonias de duelo estaban programadas para extenderse durante seis días, con un enfoque especial en Irak. Antes de llegar a Nayaf, las ceremonias ya habían tenido lugar en la gran mezquita de Mosala en Teherán, donde se congregaron millones de dolientes, y continuaron en la ciudad santa de Qom con una ceremonia masiva.
En Nayaf, miles comenzaron a reunirse, algunos viajando largas distancias, para participar en una procesión de seis kilómetros que concluiría en el santuario del imán Alí. Mohammed al-Bayati, un doliente de 30 años, expresó su intención de honrar “a la figura que desafió el poder de América e Israel”. Después de Nayaf, el féretro será llevado en avión a Kerbala, donde una nueva procesión se llevará a cabo antes de que Khamenei sea enterrado en su ciudad natal de Mashhad, un lugar crucial en la historia chií.
Los eventos en torno a estas ceremonias reflejan no solo la significación reverente que Khamenei tenía para sus seguidores, sino también las complejas dinámicas políticas en la región. A medida que el país se enfrenta a un nuevo capítulo de su historia, el legado de Khamenei y los desafíos que dejó plantean cuestiones de vital importancia tanto para Irán como para sus vecinos.
(Estos datos corresponden a 2026-07-07 13:37:00.)
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