El tifón Bavi, que tocó tierra en el este de China, ha perdido fuerza y ha sido reclasificado como tormenta tropical severa. No obstante, las autoridades han emitido advertencias sobre las intensas lluvias, ráfagas de viento y el elevado oleaje que se mantendrán en diversas regiones del país durante varios días. Este fenómeno meteorológico, que avanzó hacia el noroeste tras ingresar a la provincia de Zhejiang, sigue generando preocupación entre las autoridades.
Según el Centro Meteorológico Nacional de China, a pesar de que Bavi ha perdido intensidad, varias provincias del este y noreste están bajo alerta por precipitaciones intensas hasta el lunes. Algunos lugares en Anhui ya reportaron lluvias torrenciales, y se han emitido advertencias sobre inundaciones repentinas, crecidas de ríos y anegamientos en zonas agrícolas.
La llegada de Bavi provocó una movilización masiva de evacuaciones. En Zhejiang, más de 2,2 millones de personas fueron trasladadas a zonas seguras, marcando una de las más grandes movilizaciones preventivas ante un ciclón tropical en la región. En Shanghái, las autoridades evacuaron a más de 290.000 ciudadanos de áreas consideradas vulnerables, mientras que en la provincia de Fujian, más de 180.000 personas fueron igualmente evacuadas.
Las actividades escolares, laborales y recreativas han sido suspendidas en varias localidades expuestas al tifón, y se han cerrado temporalmente distintos servicios de transporte para contribuir a la seguridad pública durante estas condiciones adversas. La infraestructura ya ha comenzado a demostrar los efectos del fenómeno; en Yueqing, Zhejiang, más de 1.300 árboles fueron derribados por el viento, con al menos 700 completamente arran-cados de raíz. En el sector aéreo, los aeropuertos internacionales de Pudong y Hongqiao en Shanghái suspendieron alrededor de 653 vuelos por las inclemencias meteorológicas.
Antes de su ingreso a la costa china, Bavi afectó al norte de Taiwán, aunque sin tocar directamente la isla. Las bandas externas del tifón causaron fuertes lluvias y ráfagas de viento, resultando en al menos 134 personas heridas en incidentes relacionados con la pérdida de control en motocicletas y bicicletas.
La tormenta también tuvo un impacto en el sur de Japón, incluida Okinawa, donde miles de hogares se quedaron sin electricidad y varias rutas aéreas fueron canceladas. Aunque Bavi había alcanzado la categoría de supertifón sobre el océano Pacífico, su intensidad disminuyó antes de llegar a tierra, pero continuará representando riesgos en el interior de China con lluvias persistentes y ráfagas de viento.
Las autoridades siguen activas en la supervisión y ejecución de planes de emergencia, monitoreando la evolución del ciclón para responder a posibles inundaciones, deslizamientos de tierra y otras consecuencias del temporal. Con la campaña de prevención ya en marcha, se enfatiza la importancia de que la población siga las instrucciones de los organismos locales y evite cualquier desplazamiento innecesario en áreas bajo alerta.
En un contexto ya complicado por fenómenos meteorológicos extremos, el país se enfrenta a una semana crítica que ha dejado a su paso desbordamientos de ríos, daños en infraestructuras y múltiples víctimas. La realidad climática en China sigue siendo un tema de preocupación, y se anticipa que las condiciones adversas continuarán afectando amplias zonas del este, haciendo un llamado a la precaución y a la respuesta eficaz de las autoridades.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

