Durante la madrugada del lunes, 12 de julio de 2026, Ucrania llevó a cabo un audaz ataque con drones contra un depósito de petróleo ubicado en la región rusa de Stavropol. Este ataque, que desencadenó un incendio en una zona industrial, obligó a las autoridades rusas a desplegar servicios de emergencia en la zona. Estos eventos fueron reportados tanto por funcionarios rusos como por medios de comunicación ucranianos.
El gobernador de Stavropol, Vladímir Vladímirov, informó a través de Telegram que se estaba “repeliendo un ataque enemigo con drones”. Detalló que el fuego se desató en la zona industrial del distrito de Shpakovski, específicamente en Viazniki. A pesar de la magnitud del ataque, no hubo informes de víctimas, aunque el gobernador advirtió que “la amenaza de drones continúa en vigor en toda la región, por lo que es fundamental mantener la vigilancia”.
Según el canal ucraniano Exilenova Plus, el objetivo del ataque fue el depósito de petróleo de Lukoil-Yugnefteprodukt, que sufrió daños significativos. Testigos de la localidad de Vyazniki confirmaron que las explosiones se escucharon en la región, exacerbando la tensión de la situación. Más tarde esa misma noche, se reportaron explosiones en la ciudad de Solnechnogorsk, en la región de Moscú, donde las defensas antiaéreas rusas se activaron en un intento de interceptar los drones ucranianos.
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, actualizó a la población informando que las fuerzas rusas lograron derribar 11 drones que se dirigían hacia la capital, lo que indica la intensidad de la amenaza que enfrenta la nación.
Mikhailovsk, un suburbio de Stavropol, está situado a aproximadamente 365 kilómetros de Ucrania y se encuentra cerca de la ciudad ocupada de Mariúpol. Otro punto relevante es que la distancia hasta el territorio controlado por Ucrania en la región de Zaporizhzhia es de alrededor de 620 kilómetros, lo que subraya la capacidad de Ucrania para llevar a cabo operaciones de largo alcance en territorio enemigo.
Este ataque no es un hecho aislado. Días antes, otro incendio de gran magnitud afectó el depósito de petróleo de Stavropolskaya, en el mismo distrito de Vyazniki, lo que, según el Servicio de Seguridad de Ucrania, fue el resultado de un ataque con drones. La misma fuente afirmó que otras instalaciones en la región de Tver también fueron blanco de drones ucranianos, evidenciando un patrón en la estrategia de ataque de Kiev, que busca debilitar la infraestructura militar y energética de Rusia para reducir su capacidad bélica.
El comandante de las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania, Robert “Madyar” Brovdi, reveló que durante una serie de ataques previos, sus fuerzas atacaron 21 petroleros rusos y otros siete buques en el mar de Azov, aumentando así la presión sobre la logística de la flota rusa. Este esfuerzo ha resultado en una significativa reducción del tráfico marítimo a través del estrecho de Kerch, un punto crítico para el suministro de recursos.
En conclusión, los ataques recientes de Ucrania no solo subrayan la continua escalada del conflicto, sino que también ilustran la capacidad de las fuerzas ucranianas para llevar a cabo operaciones ofensivas dentro del territorio ruso. Los incidentes en Stavropol reflejan la dinámica en evolución del conflicto, que continúa afectando a ambos países de manera significativa.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


