Varias fuerzas políticas en el Parlamento del Reino Unido han exigido una investigación independiente sobre la reciente decisión del British Museum de eliminar los términos “Palestina”, “palestino” y “ocupación israelí” de sus exhibiciones. Esta controversia surge tras un informe que vincula la decisión del museo con un intenso cabildeo por parte de activistas pro-Israel.
En defensa de su elección, el British Museum argumentó que pruebas de audiencia revelaron que el término “Palestina” había perdido su significado. Sin embargo, este argumento fue rápidamente puesto en duda cuando se descubrió que no se había realizado ninguna investigación de visitantes relacionada con esas terminologías, como evidencian correos electrónicos internos filtrados a través de una solicitud de Libertad de Información.
El análisis de estos correos sugiere que los cambios en las exhibiciones históricas, algunas de las cuales datan de más de 2,000 años, se llevaron a cabo tras quejas públicas y privadas de organizaciones pro-Israel y personalidades influyentes entre octubre y diciembre de 2024. Esta línea temporal contradice las declaraciones del director del museo, Nicholas Cullinan, quien aseguró que la decisión fue un proceso reflexivo de los curadores. En un caso documentado, el museo inició un cambio de exhibición menos de cinco horas después de recibir una queja del Board of Deputies, un grupo que representa a la comunidad judía pro-Israel.
Un argumento particularmente notable planteado por el Board de Deputies señalaba que el término “ocupación israelí” en el contexto de los fenicios, un pueblo que vivió en el Levante más de 2,000 años atrás, podría “justificar ataques contra judíos” en la actualidad.
Jeremy Corbyn, un parlamentario del partido Your Party, calificó las acciones del museo de “racismo anti-palestino”, advirtiendo que esto representa un ataque a la libertad académica y un intento de borrar a los palestinos de la historia, algo que podría reforzar la ocupación israelí. De manera similar, Sian Berry, miembro del Partido Verde, subrayó que ceder a esa presión podría menoscabar la credibilidad del museo y su trabajo, instando a una investigación independiente.
A pesar de los cuestionamientos, el British Museum no ha realizado comentarios adicionales sobre las alegaciones de interferencia política. En un intento de refutar los informes, el museo publicó en febrero un comunicado asegurando que era “simplemente falso” que se hubiera eliminado el término “Palestina”, afirmando que aún se utilizaba en varias galerías.
La situación ha generado descontento entre diplomáticos palestinos. Husam Zomlot, embajador de Palestina en el Reino Unido, ha condenado la decisión, afirmando que al omitir referencias a la historia palestina, el museo traiciona su compromiso con la historia y se convierte en un instrumento de manipulación política. Zomlot ha manifestado que continuarán las gestiones para restaurar las referencias en las exhibiciones.
Cabe destacar que, desde la asunción de Cullinan como director en 2024, el museo ha enfrentado múltiples controversias. Uno de los episodios más sonados tuvo lugar en mayo de 2025, cuando el museo recibió críticas de su propio personal por organizar un evento con el Board of Deputies, en presencia del entonces embajador de Israel, un crítico abierto de las acciones contra Gaza. Esto provocó protestas frente al museo, calificando el evento de “genocidio colonial”.
Además, el museo se vio obligado a posponer una conferencia sobre “Antigua Israel y Judá en el British Museum” debido a preocupaciones sobre una posible interrupción por parte de manifestantes, reprogramando la actividad para el mes siguiente y reafirmando su postura de no ceder ante la intimidación.
Con estas tensiones en aumento, el British Museum enfrenta un desafío crucial: reconciliar su misión de preservar la historia con las expectativas de un público diverso y comprometido. La sombra de la política y la cultura se cierne sobre una de las instituciones más visitadas del Reino Unido, mientras la atención sigue centrada en la restauración de una narrativa histórica que abarque todas las voces.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


