El acoso escolar y su versión digital, el ciberbullying, se han convertido en una epidemia silenciosa que afecta gravemente la salud mental de millones de niños y adolescentes en México. Según estudios, se estima que el costo anual de esta problemática supera los 7,000 millones de pesos, una cifra alarmante que resalta el impacto de trastornos de salud mental en jóvenes de entre 14 y 25 años, quienes sufren por acoso escolar.
Un informe de la organización Anti-Bullying Protocol destaca que hasta un 75% de los menores que experimentan acoso presentan síntomas clínicos de ansiedad y depresión. Esta situación ha registrado un alarmante aumento del 205% en los reportes de acoso escolar en la Ciudad de México desde 2019. La mayoría de estas víctimas se encuentran en secundaria (45%) y primaria (27%).
La académica Tania E. Martínez Lizárraga subraya que las consecuencias del bullying no se limitan al daño físico, sino que afectan profundamente la salud mental de los jóvenes. Además, se ha identificado que los potenciales suicidios se duplican entre quienes sufren ciberbullying, con un 8.4% de las víctimas reportando ideas suicidas. Este panorama ha llevado a un esfuerzo por revisar y actualizar la norma anti-bullying, que tendrá una nueva versión, BULL-LI:2025/A, a ser presentada mundialmente el 6 de noviembre. Esta norma incluirá enfoques sobre salud mental, regulación mejorada, participación social y la creación de entornos digitales seguros.
El problema se agrava en el ámbito digital, donde siete de cada diez adolescentes reportan haber sufrido violencia en línea. A pesar de la gravedad de la situación, solo el 10% de las escuelas en América Latina cuentan con protocolos actualizados para enfrentar el ciberbullying. La activista Ana Lucía Medina Galindo señala importantes vacíos legales y la falta de seguimiento institucional en varios estados: solo siete entidades mantienen un registro regular de estadísticas de acoso escolar.
La falta de preparación del personal docente también es un factor crítico; según reportes, seis de cada diez maestros no saben cómo responder ante el acoso, y el 40% de las escuelas públicas carece de protocolos efectivos debido a la falta de capacitación.
Respecto a la salud mental, se ha identificado que la depresión afecta a aproximadamente 2.5 millones de personas en México, con un gasto promedio de $149.05 pesos por persona. Esto constituye un costo anual total de casi 76 millones de pesos. La ansiedad, que impacta a alrededor de 15.4 millones de personas, genera un gasto significativo por tratamiento, alcanzando un total de aproximadamente 4,985 millones de pesos anualmente. Adicionalmente, el tema de las autolesiones entre jóvenes es alarmante, con cerca de 4 millones afectados.
El tabaquismo también representa un problema, afectando a 2.16 millones de personas, lo que genera un costo anual que supera los 46 millones de pesos.
Con datos que reflejan la magnitud del acoso escolar y sus repercusiones en salud mental, es fundamental promover una conciencia social y desarrollar estrategias efectivas que protejan a los más vulnerables en encuentra de crear espacios seguros para aprender y crecer. Esta información, recogida hasta el 18 de junio de 2025, resalta la urgente necesidad de acciones a nivel institucional y comunitario para abordar esta crisis en nuestra sociedad.
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