La reciente firma de una carta de intención entre la empresa mexicana Bleeding Edge Technologies y la estadounidense Hadron Energy marca un hito significativo en la búsqueda de soluciones energéticas para el despliegue de microrreactores nucleares modulares (MMR) de 10 megawatts en las AI Factories de México, América Latina, Norteamérica y Europa. Este acuerdo, fechado el 19 de enero de 2026, surge como respuesta a una de las principales limitaciones que enfrenta la expansión de la inteligencia artificial a nivel industrial: la necesidad de contar con energía fiable, continua y de alta densidad.
El acceso consistente a energía es crucial para sostener las cargas de cómputo intensivas que requieren las modernas infraestructuras digitales. En este contexto, se ha señalado que la tolerancia a interrupciones eléctricas se aproxima a cero, especialmente a medida que la industria de la inteligencia artificial transiciona de la fase de entrenamiento de modelos de lenguaje (LLM) hacia la inferencia en tiempo real. Hadron Energy propone soluciones a este desafío mediante sus unidades MMR, que pueden generar hasta 10 MW, diseñadas específicamente para ofrecer energía limpia y estable, indispensable para entornos de misión crítica.
La carta de intención establece límites claros: cualquier despliegue de la tecnología dependerá de la obtención de las licencias y autorizaciones necesarias tanto en Estados Unidos como en otras jurisdicciones donde se planee operar. Esto implica una fase inicial centrada en estudios de viabilidad, cumplimiento normativo y preparación de sitios para los primeros despliegues.
Natan Rosengaus, director general de Bleeding Edge, considera que esta colaboración es fundamental para el futuro de la infraestructura digital, ya que las AI Factories requieren niveles de estabilidad y densidad de potencia que no pueden ser proporcionados por fuentes convencionales. Al respecto, Samuel Gibson, director ejecutivo de Hadron, destaca que los microreactores están diseñados para garantizar continuidad operativa y que la colaboración con reguladores internacionales es clave para acelerar la adopción de energía nuclear segura y descentralizada para infraestructura digital.
El desafío energético no se limita a esta alianza. La Asociación de Centros de Datos en México (MEXDC) ha identificado la energía como el obstáculo más crítico en la expansión de la digitalización, especialmente en un país que ve un auge en los centros de datos. La creciente presión sobre las redes de transmisión y distribución subraya una necesidad apremiante de soluciones energéticas innovadoras.
Se anticipa que el 43% de las nuevas instalaciones de centros de datos en México tendrán que estar equipadas para manejar cargas de trabajo asociadas a la inteligencia artificial. Esta transformación exige rediseños en la arquitectura de estos centros, con una atención particular a la energía, el enfriamiento y la conectividad.
Con estas dinámicas en el horizonte, Bleeding Edge Technologies y Hadron Energy están posicionando su colaboración como una respuesta proactiva a las exigencias de un mundo digital en rápida evolución. La intersección entre energía nuclear modular y la expansión de la inteligencia artificial es un tema que promete seguir generando relevancia en los próximos años.
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