La venta de la unidad británica TSB de Sabadell a Santander está generando importantes efectos en el panorama financiero español. César González Bueno, consejero delegado de Sabadell, manifestó que esta operación podría complicar aún más la OPA hostil que BBVA mantiene sobre el banco catalán.
La decisión de desprenderse de TSB no solo es estratégica, sino que podría considerarse una jugada defensiva para frenar la oferta de BBVA, la cual busca consolidar el segundo banco más grande de España, superando en tamaño a Caixabank. La venta está valorada inicialmente en 2,650 millones de libras (unos 3,640 millones de dólares) y se establecerá mediante una transacción completamente en efectivo, sujeta a la aprobación de los accionistas de Sabadell.
Sabadell tiene previsto utilizar los ingresos generados por esta venta para financiar un dividendo extraordinario en efectivo de 0.50 euros por acción, lo que se traduce en un total de aproximadamente 2,500 millones de euros (2,940 millones de dólares). Además, planea pagar 1,300 millones en dividendos ordinarios, financiados a partir de las ganancias de 2025.
González Bueno subrayó que aunque esta venta no es necesariamente una “píldora venenosa”, sí complica la OPA de BBVA, que podría requerir un precio más alto para ser viable. A pesar de esto, BBVA continúa firme en su oferta de 14,000 millones de euros por Sabadell, a pesar de que el Gobierno español ha prohibido la fusión total durante un plazo de tres años.
Las acciones de Sabadell experimentaron un aumento superior al 5% luego del anuncio de la venta, mientras que BBVA incrementó en un 1.7%. Aunque no hubo comentarios oficiales por parte de BBVA sobre cómo esta venta afecta su oferta, la incertidumbre en torno a la evolución de ambos bancos es palpable.
El proceso de venta de TSB fue iniciado por un tercero, según González Bueno, quien también anticipa que los accionistas estarán en la posición de aprobar tanto la venta como la distribución del dividendo extraordinario durante una reunión programada para el 6 de agosto.
En España, la normativa establece que las empresas en una OPA deben solicitar la aprobación de sus accionistas antes de tomar decisiones que podrían obstaculizar un posible acuerdo de adquisición. Esta situación sitúa a Sabadell y BBVA en una carrera inversa, donde cada movimiento estratégico tiene un peso significativo en el futuro de ambas entidades.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


