Aeroméxico ha puesto en marcha rigurosos protocolos para combatir la venta fraudulenta de boletos de avión a través de redes sociales, un problema que afecta a un alarmante 80% de los usuarios que temen caer en estafas en línea. La aerolínea enfatiza la importancia de verificar la autenticidad de cualquier oferta antes de realizar un pago, evitando así ser víctima de fraudes.
Para prevenir contratiempos, Aeroméxico destaca tres prácticas que nunca deben realizarse al comprar un vuelo: primero, no efectuar transferencias bancarias, ya que la aerolínea no solicita pagos a cuentas de particulares ni depósitos en tiendas de conveniencia. Segundo, no adquirir boletos a través de plataformas de mensajería como WhatsApp o mensajes directos en redes sociales, donde no se realizan ventas oficiales. Finalmente, es crucial no proporcionar información personal a números que hagan llamadas, dado que cualquier contacto mencionado por la aerolínea es un número solo para recibir llamadas.
La estrategia de Aeroméxico va más allá, integrando una sólida cultura de ciberseguridad que se alinea con estándares internacionales como ISO/IEC 27001 y el marco NIST. Este enfoque proactivo incluye la realización de evaluaciones de riesgo continuas para identificar vulnerabilidades y la implementación de avanzados controles de seguridad, lo que protege tanto los sistemas críticos como la información personal de sus pasajeros. La compañía ha desarrollado un enfoque estructurado en cinco funciones críticas: identificar, proteger, detectar, responder y recuperar ante amenazas digitales, garantizando un entorno seguro para las compras en línea.
Además, en colaboración con Meta, la compañía ha incorporado herramientas de inteligencia artificial para detectar y eliminar perfiles falsos que intentan suplantar su identidad. Los usuarios deben confiar únicamente en perfiles verificados con la insignia azul de autenticidad. También se aconseja activar medidas de seguridad como la autenticación de dos pasos y alertas de inicio de sesión, las cuales ayudan a proteger su información personal y prevenir el acceso no autorizado.
Un caso notable de fraude es el de Vía Maroma, que estalló en 2017. Este esquema piramidal operaba a través de grupos cerrados en WhatsApp y Facebook, ofreciendo boletos a precios extremadamente bajos gracias a “costalitos” de viajes que en realidad eran una fachada. Aunque algunos clientes lograron realizar viajes inicialmente, el sistema colapsó dejando a cientos de personas estafadas, con una pérdida acumulada de más de 10 millones de dólares. Aeroméxico, tras el escándalo, se deslindó totalmente de las operaciones externas, dejando claro que no existe ningún convenio para la venta a través de mensajerías.
Estratégicamente, la aerolínea continúa llamando la atención sobre la importancia de mantenerse alerta ante ofertas sospechosas y de seguir solamente canales oficiales para compras. En un mundo donde los fraudes en línea son cada vez más sofisticados, la educación y la precaución son las mejores herramientas para evitar ser parte de estas tramas engañosas.
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