La creciente preocupación por la seguridad en línea ha llevado a expertos en ciberseguridad a recalcar la importancia de tener contraseñas robustas. Si su contraseña maestra es algo tan simple como ‘12345’, o se basa en una fecha o nombre significativo, es probable que esté facilitando el acceso a su información personal a delincuentes cibernéticos. A pesar de los esfuerzos por educar a los usuarios sobre la importancia de elegir contraseñas seguras, las filtraciones de datos continúan en incremento, aumentando el riesgo para millones de personas.
Organizaciones destacadas en el ámbito de la seguridad digital, como NordPass, We Live Security y Kaspersky, han identificado que gran parte de la población se vuelve vulnerable debido a la calidad de sus contraseñas. Los hábitos de los usuarios demuestran que estas claves de acceso son, en general, débiles, un problema que atraviesa diferentes generaciones. Establecen que es crucial crear contraseñas únicas y complejas, que incluyan números, letras en mayúscula y caracteres especiales. Además, recomiendan actualizarlas de manera periódica para mantener la seguridad.
¿Por qué es fundamental cambiar sus contraseñas de manera regular? En un informe de NordPass, se comparan las contraseñas con héroes anónimos de nuestra vida digital. Sin embargo, mantener la misma contraseña durante años puede exponerlo a riesgos, pues es probable que esté en alguna lista de contraseñas comprometidas en la dark web. Esto significa que, al utilizar contraseñas antiguas y simples, podría ser víctima de ataques de hackers incluso antes de tomar su primer café del día.
Se plantea la cuestión de la frecuencia para modificar las contraseñas. Aunque una regla común sugiere cambiarla cada 90 días, esto puede ser insuficiente. Investigaciones del sitio especializado Sans sugieren que esta práctica no necesariamente reduce los riesgos de seguridad y que la implementación de tal estrategia puede resultar costosa para las empresas.
Kaspersky destaca ciertas situaciones que deben motivar un cambio inmediato de contraseña. Si sospecha que ha habido una filtración de datos, es vital actuar rápidamente, incluso si no tiene pruebas concretas. Del mismo modo, si una empresa en la que tiene cuentas informa sobre una brecha de seguridad, es esencial cambiar sus contraseñas. La exposición de su información podría ser solo cuestión de tiempo.
Otra situación crítica es cuando amigos o colegas conocen su contraseña. La mayoría de las filtraciones no provienen de hackers profesionales, sino de personas cercanas. Y, por supuesto, en caso de perder un dispositivo que contenga sus contraseñas, la reacción inmediata debe ser cambiar todas las claves de acceso.
Adicionalmente, se recomiendan prácticas de seguridad para una mejor gestión de contraseñas. Nunca debe usar la misma contraseña en más de una cuenta y es recomendable crear claves complejas que eviten información personal, como nombres o fechas significativas. Además, se sugiere mantener la privacidad de las contraseñas, evitando anotarlas de manera accesible para otros. Implementar la autenticación de dos factores y utilizar un administrador de contraseñas también son medidas que pueden reforzar la seguridad de sus cuentas.
Con las crecientes amenazas cibernéticas, la gestión responsable de contraseñas se ha convertido en un aspecto esencial de nuestro día a día digital. Mantener buenos hábitos de seguridad es primordial para proteger su información personal y evitar convertirse en otra víctima de las filtraciones de datos.
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