El regreso de Bill Gates al mundo del emprendimiento ha tomado un giro inesperado. En lugar de asumir una posición de liderazgo o cofundador, el magnate se ha adentrado en la experiencia de ser becario en el área de servicio al cliente de Phia, una startup innovadora creada por su hija menor, Phoebe Gates, y su amiga Sophia Kianni.
En una publicación reciente en LinkedIn, Gates reveló su experiencia trabajando codo a codo con el equipo de atención al cliente de la startup. Su objetivo era claro: comprender a fondo las inquietudes y opiniones de los usuarios. “La mejor manera de entender cómo funciona algo o identificar errores es acercarse a las personas que lo usan”, destacó el fundador de Microsoft. Este acercamiento no solo ilustra su compromiso por aprender, sino que también sirve como invitación a la comunidad para que compartan sus experiencias y así se potencie la calidad de los productos ofrecidos.
Acompañado de su hija, Gates presentó un video donde ambos leen comentarios de usuarios que agradecen la disponibilidad de prendas a precios accesibles, evidenciando el impacto positivo que Phia ha generado. La startup se inspira en la sostenibilidad y tiene como objetivo hacer más accesible la moda utilizando tecnología avanzada.
Phia, surgida durante los años de estudio en Stanford de Phoebe y Sophia, combina su pasión por la salud de la mujer y el medioambiente. La plataforma utiliza inteligencia artificial para analizar más de 40,000 sitios web de moda, ofreciendo múltiples opciones para los consumidores en su búsqueda de prendas específicas.
Cabe mencionar que esta no es la primera aventura empresarial de estas jóvenes emprendedoras. Anteriormente, contemplaron la idea de desarrollar un tampón que monitorear los niveles hormonales y de hierro, mostrando su enfoque innovador en el sector de la salud femenina.
Un aspecto que ha generado considerable interés sobre la figura de Gates es su reciente declaración respecto a la herencia que dejará a sus hijos, que será menos del 1% de su patrimonio total. Esta decisión se basa en su deseo de que sus herederos se desarrollen y aprendan a ser independientes.
Con financiamiento inicial de 100,000 dólares provenientes de Soma Capital, Phia ha evolucionado después de enfrentar retos en la búsqueda de inversores, logrando conseguir finalmente 500,000 dólares de ángeles inversores. Hoy en día, Phoebe y Sophia han creado un equipo que incluye cuatro ingenieros, una directora de operaciones y una diseñadora, donde todos los empleados poseen acciones de la startup.
Este enfoque de Gates y la evolución de Phia son un recordatorio de la importancia de la conexión entre los fundadores y sus usuarios, marcando un camino transformativo en el ecosistema emprendedor.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


