El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha denunciado el lunes que Estados Unidos tiene “una política de asfixia económica para provocar estallidos sociales”, un día después de que se registrase en la isla la mayor ola de protestas desde los años noventa. En una transmisión en directo por la televisión cubana, Díaz-Canel, que estuvo acompañado por miembros de su Ejecutivo y del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC, el único legal), ha dicho que los disturbios buscaban “fracturar la unidad del pueblo”. Por ello, ha agregado, los manifestantes “han tenido lo que se merecían”, en alusión a la represión oficial contra las protestas.
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“Vimos delincuentes. La propuesta no era pacífica, hubo vandalismo, apedrearon tiendas de divisas, se robaron artículos”, ha dicho Díaz-Canel. “El domingo es el día de descanso de las familias, quisieron alterar la tranquilidad en medio de una pandemia. ¿No es cruel, brutal, genocida? Ante ello, han tenido la respuesta que merecían”, ha asegurado.
El presidente de EE UU, Joe Biden, se ha referido a la situación en Cuba la mañana del lunes. No ha hecho referencia a las acusaciones de Díaz Canel, pero tuvo palabras muy duras hacia La Habana. “Apoyamos al pueblo cubano y su clamor por la libertad y el alivio del trágico control de la pandemia y de décadas de represión y sufrimiento económico a las que ha sido sometido por el régimen autoritario de Cuba. Estados Unidos hace un llamado al régimen cubano para que escuche a su pueblo y atienda sus necesidades en este momento vital en lugar de enriquecerse”, ha señalado Biden.


