La expectación está en aumento a medida que se acerca la primera final en vivo de “Drag Race España”, un evento que promete ser un hito en la historia de la televisión y el arte drag en el país. Este formato, que ha encontrado en España su propio público fiel, se instalará en un teatro, donde las reinas se preparan para mostrar su talento en un escenario físico ante una audiencia real. Este cambio de entorno es significativo, ya que la conexión en vivo permite una energía y una interacción que las grabaciones de televisión no pueden replicar.
En los ensayos, las concursantes revelan cómo se sienten más cómodas en un escenario tradicional que frente a las cámaras. Para muchas de ellas, el teatro no es solo una plataforma; es un hogar. La costumbre de actuar en vivo les ha permitido afinar habilidades esenciales como la improvisación y la interpretación, que son pilares en el mundo del drag. Las reinas, con sus elaborados vestuarios y maquillajes deslumbrantes, no solo buscan destacar por su apariencia, sino que también se proponen cautivar al público con sus actuaciones.
La final en vivo es también un testimonio de cómo la cultura drag ha evolucionado en España. Durante años, estas artistas han luchado por el reconocimiento y la aceptación, y esta emisión en un recinto teatral representa un paso importante hacia la normalización de su arte. La diversidad y la inclusión son temas que resuenan en cada actuación, mostrando que el drag es más que entretenimiento: es una forma de expresión cultural que desafía normas y celebra la identidad.
Además, el programa ha generado un considerable avance en la visibilidad LGTBIQ+. “Drag Race España” no es solo un espectáculo; es un fenómeno cultural que ha influido en la vida social y artística del país. Lejos de ser únicamente un concurso de talentos, es una plataforma que aborda temas como la identidad, la autoaceptación y la lucha contra la discriminación, aspectos que resuenan profundamente en la sociedad actual.
Las reinas están en la cúspide de su preparación, impulsadas por la adrenalina de actuar en un espacio tan significativo. Este evento no solo es una competencia, sino una celebración de la comunidad drag, donde convergen la creatividad, el arte y la capacidad de afectar a la sociedad a través de una poderosa declaración de identidad y pertenencia. La final en vivo promete ser un espectáculo inolvidable, donde se combinarán emoción, talento y un mensaje de empoderamiento que seguramente resonará más allá del escenario.
Con este panorama, no cabe duda de que la primera final de “Drag Race España” marcará un referente en la televisión y la cultura contemporánea, transformando la percepción pública del drag y llevando la conversación sobre la diversidad a nuevas alturas. Sin duda, un evento que todos estarán ansiosos por experimentar.
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