Estados Unidos ha anunciado una notable reducción en el arancel “de minimis” aplicable a los envíos de bajo valor procedentes de China, marcando un paso hacia la desescalada de las tensiones comerciales entre ambas naciones. Este cambio, contenido en un nuevo decreto de la Casa Blanca, establece que los aranceles se disminuirán del 120% actual al 54%, manteniendo un umbral de 100 dólares, y entrará en vigor el 14 de mayo de 2025. Este ajuste llega tras conversaciones en Ginebra, donde ambos países pactaron una tregua en su prolongado conflicto comercial.
La exención “de minimis” permite que artículos valorados en hasta 800 dólares lleguen a EE.UU. con mínimas inspecciones y sin impuestos. Bajo la administración del presidente Donald Trump, se había introducido un gravamen significativo que, según sus declaraciones, era necesario para combatir el contrabando de productos ilegales, así como para proteger a las industrias estadounidenses de la competencia desleal de empresas chinas como Shein y Temu.
Es notable mencionar que más del 90% de los envíos a través del canal “de minimis” en Estados Unidos provienen de China, lo que resalta la importancia de esta norma en la dinámica del comercio internacional. Este movimiento hacia la reducción arancelaria es visto como una medida que puede beneficiar directamente a minoristas chinos y estadounidenses, permitiéndoles ajustar sus estrategias comerciales en un entorno relativamente más seguro.
El valor de las exportaciones chinas a Estados Unidos, que alcanzó los 240,000 millones de dólares en el último año proveniente de este canal, representa un 7% de sus ventas externas, contribuyendo en un 1.3% al PIB nacional. Este impacto se refleja en el resurgimiento del yuan frente al dólar, en un contexto de creciente optimismo por el acuerdo alcanzado.
Además, la antigua normativa “de minimis”, vigente desde 1938, ha sido objeto de controversia en el ámbito político estadounidense. Legisladores de ambos partidos han cuestionado su relevancia, sugiriendo que ha permitido la entrada masiva de productos asiáticos, lo que, a su vez, podría contribuir al deterioro de sectores industriales nacionales.
La reciente pausa en el incremento arancelario, que reduce los aranceles tanto para Estados Unidos como para China en 115 puntos porcentuales, ofrece un alivio inesperado para los minoristas en línea, quienes podrán utilizar este tiempo para realizar ajustes logísticos y optimizar sus cadenas de suministro. Este contexto ha impulsado a gigantes del comercio digital a reinventar sus estrategias, con amazonas del comercio como AliExpress y las mencionadas Shein y Temu tomando un rol protagónico.
Finalmente, también se ha anunciado que China levantará la prohibición sobre la importación de aviones Boeing, lo que podría marcar otro ángulo dentro de la compleja interrelación comercial entre ambas superpotencias.
Con esta reconfiguración de políticas, se abren nuevas oportunidades en el comercio internacional, pero queda por ver cómo afectará esta dinámica a largo plazo tanto a las economías de EE.UU. como de China.
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