A pesar de un año marcado por la debilidad económica, el panorama del comercio minorista en México ha mostrado una sorprendente resiliencia, según recientes datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Durante los primeros 11 meses de 2025, los ingresos por suministro de bienes y servicios en establecimientos minoristas crecieron en las 32 entidades del país. Este desempeño indica una tendencia positiva en el consumo privado, que representa más de dos tercios del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Guerrero destacó como la entidad con el mayor aumento en ventas minoristas, alcanzando un 15.74% en comparación con el año anterior, poniendo fin a dos años consecutivos de caídas. Este incremento no solo refleja una recuperación en este estado, sino que también enfatiza la capacidad del comercio minorista para adaptarse a las condiciones adversas del entorno económico.
En contraste, otras regiones mostraron variaciones más modestos: la Ciudad de México se posicionó en segundo lugar con un crecimiento de 2.78%, mientras que Chihuahua completó el podio con un alza de 2.49%. Un conjunto de estados, incluyendo Nayarit, Hidalgo, y Veracruz, también reportaron incrementos que oscilaron entre 2.11 y 2.41%. Sin embargo, sólo ocho entidades vieron alzas inferiores al 2%, destacando el comportamiento dispar del sector.
Pero la resiliencia del comercio minorista podría estar en riesgo, advierte Banco Base. La caída en el flujo de remesas, que hasta noviembre presentaba una des disminución anual del 5.67% por ocho meses consecutivos, junto con una alta tasa de interés nominal, generan preocupaciones. Además, la confianza del consumidor ha disminuido, reflejando una cautela en el gasto al estar la Encuesta sobre Confianza del Consumidor en 44.7 puntos, una resta de 2.37 en comparación anual y el decimosegundo mes de baja continua.
Si bien el rendimiento del comercio mayorista sigue reflejando debilidad, el minorista se muestra con un avance notable, evidenciado por un crecimiento mensual del 1.0% en noviembre, el más alto desde junio. Este repunte fue impulsado por ventas clave en segmentos como el comercio en línea, el esparcimiento y los bienes duraderos, sugiriendo un aumento en el gasto de fin de año y eventos como el Buen Fin, aunque persisten debilidades en áreas esenciales como alimentos y bebidas.
El futuro del comercio minorista en México, aunque actualmente muestra signos de recuperación, dependerá de variables clave como la confianza del consumidor y las condiciones económicas en general. Con un entorno volátil, es crucial seguir monitorizando estos indicadores para prever el comportamiento del sector en los meses venideros.
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