Después de permanecer más de tres meses anclado, el Ever Given, el megabuque portacontenedores que en marzo quedó encallado seis días en el estratégico canal de Suez tras sufrir un accidente, ha retomado la navegación este miércoles después de que los propietarios y aseguradoras del barco hayan llegado a un acuerdo de compensación con las autoridades de Egipto.
El tránsito de buques por la vía marítima recuperó la normalidad pocos días después de que las maniobras para reflotar al Ever Given surtieran efecto el pasado 29 de marzo. Pero desde entonces, el desacuerdo acerca de las indemnizaciones solicitadas por las autoridades del canal, que llegaron a elevar la cuestión a los tribunales, había mantenido al megabuque detenido en un lago en mitad de la vía. Con él se quedaron unos 20.000 contenedores y la veintena de miembros de la tripulación.
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En el Gran Lago Amargo, el lugar donde ha descansado el Ever Given desde marzo, 40 kilómetros al norte del punto donde había encallado, la silueta del megabuque, con sus 400 metros de eslora, se dejaba entrever a gran distancia en la despejada mañana del miércoles. Ha sido poco después de las once, hora local, cuando la embarcación ha vuelto a arrancar, acompañada por dos remolcadoras, bajo el abrasador sol del verano egipcio. El portacontenedores ha podido poner así rumbo de nuevo hacia el puerto de Róterdam, en Países Bajos.
En un primer momento, la Autoridad del Canal de Suez reclamó a la empresa propietaria del Ever Given, la japonesa Shoei Kisen, unos 755 millones de euros, que tanto la empresa que cubre sus responsabilidades frente a terceros, UK P&I Club, como fuentes del sector, consideraron desorbitada e injustificada. Posteriormente, la parte egipcia rebajó la cuantía a unos 500 millones y luego a 465 millones, la última cifra que se hizo pública. La estimación inicial de pérdidas y daños de la entidad rondaba los 13 millones de euros diarios.


