En un nuevo giro fascinante dentro del panorama musical, el compositor e intérprete tsotsil, conocido artisticamente como Zanate Blues, ha sorprendido a la escena con su álbum Sna mutetik/Nido de pájaros (2025). Una de las piezas destacadas, Jex/Pájaro azul, evoca un sonido que recuerda al nostálgico perro blusero de Pink Floyd, pero llevando la belleza inherente del canto de las aves a nuevos niveles. La melodía, calmada y meticulosa, se asemeja a la magistral lira de David Gilmour, posicionando a Zanate Blues en el riquísimo legado de la música inspirada en aves, un género que, aunque no tan numeroso, ha sido estelarizado por compositores como Olivier Messiaen.
Delmar Penka, un destacado escritor tseltal de los Altos de Chiapas, ha expresado su entusiasmo por esta obra maestra, que él considera como un viaje musical conmovedor. Las canciones del álbum, que llevan el nombre de diferentes aves, entrelazan naturaleza, mitos y creencias, ofreciendo una experiencia sensorial donde el canto de las aves establece el ritmo y acompaña a los instrumentos como guitarra y piano. Esta obra resuena con las profundas raíces del rock tsotsil, cuyas tradiciones modernas incluyen influencias de géneros tan variados como el blues, metal, punk y hip hop, particularmente en regiones como San Juan Chamula y San Cristóbal de Las Casas.
Zanate Blues ha logrado fusionar el canto ornitológico con una rica instrumentación electroacústica en su álbum, ofreciendo una variedad melódica que podría compararse con las exhaustivas obras de Messiaen. Este último, conocido por su estilo oiseaux, creó múltiples composiciones que celebran el canto aviar, incluyendo títulos como Réveil des oiseaux y Oiseaux exotiques. Su obra maestra, Catálogo de Aves, que reúne 77 melodías de pájaros, destaca su compromiso con este estudio musical.
El zanate, un ave curiosa y vivaz, da vida a la pista más intensa de Nido de pájaros, llevando al oyente en un recorrido único a través de la fusión de géneros y sonidos. Según Penka, el álbum se presenta sin pretensiones y ha venido a dejar una marca importante en la historia del rock tsotsil, reflejando la identidad musical de su creador. Con influencias del jazz y el rock progresivo, el álbum resulta una celebración que honra los ritmos de la naturaleza.
En una presentación de Aves exóticas junto a la Filarmónica de Los Ángeles, Gustavo Dudamel recordó las sabias palabras de Paul Dukas a Messiaen, invitándole a escuchar a los pájaros como maestros de la música. La dedicación de Messiaen al canto de las aves ha dejado una profunda huella en la composición contemporánea, y su legado continúa inspirando a músicos como Zanate Blues.
Este álbum no solo es un testamento de la habilidad musical de su creador, sino también un recordatorio de la conexión eterna entre la música y el mundo natural, un vínculo que sigue vivo en cada nota.
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