Jon Callaghan, cofundador de True Ventures, tiene una visión audaz y provocadora sobre el futuro de los smartphones. En su opinión, en un periodo de cinco años, la manera en que utilizamos estos dispositivos cambiará radicalmente, e incluso podría ser que en diez años ya no los usemos en absoluto. Esta idea no es simplemente una opinión personal; es la base sobre la cual True Ventures, una firma de capital riesgo que gestiona unos 6,000 millones de dólares, está invirtiendo activamente.
Durante sus más de dos décadas en la industria, True Ventures se ha destacado por operaciones discretas, aunque exitosas, habiendo apoyado innovaciones significativas en diversas áreas, desde dispositivos de consumo como Fitbit y Peloton hasta software empresarial como HashiCorp y Duo Security. A diferencia de otros capitalistas de riesgo que buscan notoriedad a través de redes sociales y podcasts, True ha optado por cultivar una red selecta de fundadores repetidos, lo que ha demostrado ser efectivo, con 63 salidas exitosas y siete ofertas públicas iniciales en su haber.
Callaghan señala que tres de las cuatro recientes salidas de la firma implicaron a fundadores que ya habían tenido éxito previamente con True. Sin embargo, lo que realmente capta la atención es su análisis sobre las interacciones humanas con la tecnología. Según él, la forma en que actualmente usamos los smartphones para comunicarnos es ineficiente y propensa a errores, sugiriendo que necesitamos interfaces más adecuadas entre los humanos y la inteligencia artificial.
True Ventures ha dedicado años a investigar alternativas a los smartphones, incluyendo dispositivos tanto de hardware como de software. La más reciente de estas innovaciones es Sandbar, un anillo de voz que permite capturar y organizar pensamientos en forma de notas de voz. Este dispositivo tiene como objetivo asistir a los usuarios en el momento en que surgen ideas, presentándose como un “compañero de pensamientos” más que como otro gadget en un mercado saturado.
Lo que atrajo a True hacia los fundadores de Sandbar, Mina Fahmi y Kirak Hong, no fue solo el producto en sí, sino una alineación de visiones. La interacción con tecnología debe evolucionar más allá de la mera recopilación de datos a una experiencia que permita un comportamiento humano fundamental. Esto resuena con la filosofía de True Ventures: invertir en comportamientos nuevos, no solo en gadgets novedosos.
Callaghan argumenta que, a pesar del actual auge en las inversiones en inteligencia artificial, su firma mantiene su enfoque tradicional de invertir entre 3 y 6 millones de dólares en startups emergentes. Además, aunque el mercado de los smartphones muestra un crecimiento anual de apenas el 2%, los dispositivos portátiles como smartwatches y anillos están creciendo a tasas de dos dígitos, sugiriendo un cambio en cómo queremos interactuar con la tecnología.
La mirada de Callaghan hacia el futuro de la tecnología es clara: la creación de valor estará en la aplicación de nuevas interfaces que cambiarán radicalmente nuestra interacción con el mundo digital. Al final, el éxito de True Ventures en la identificación y apoyo de innovaciones que otros pasaron por alto sugiere que el futuro de la comunicación humana con la tecnología está en constante evolución y promesa.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.
![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2025/11/Ex-empleados-de-Meta-crean-anillo-para-notas-y-musica-1140x570.jpg)
![[post_title]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2025/12/Morelia-Encuentran-A-Corina-Fallecida-En-Su-Hogar-75x75.jpg)
