En un relato que podría extraerse de las páginas de un libro de historia o de un episodio bíblico, la violencia del narcotráfico ha llevado a la evacuación de aproximadamente 700 animales desde un santuario en las inmediaciones de Culiacán, Sinaloa. Este acontecimiento, resultado de la feroz lucha entre facciones del cártel de Sinaloa, ha alterado la cotidianidad del estado desde septiembre pasado, extendiendo sus garras más allá de los humanos, afectando incluso a los seres más salvajes.
Los responsables del santuario Ostok, que alberga especies exóticas como tiburones, leones y tigres de bengala, se vieron en la necesidad de cerrar sus puertas y trasladar a los animales a un nuevo hogar, el bioparque El Encanto en Mazatlán. Este movimiento, considerado una especie de “Arca de Noé” contemporánea, fue necesario debido a la imposibilidad de proporcionar alimento a los animales, situación que se volvió crítica ante las constantes amenazas, extorsiones y el clima de terror en la región.
Ernesto Zazueta, director del santuario, destacó la preocupación por la salud de los animales. La logística detrás de la mudanza fue nada menos que épica. Desde sedar a los felinos más peligrosos hasta montar elefantes en grandes contenedores, cada paso fue un desafío. Con un requerimiento de más de una tonelada de carne y pollo cada tres días, el suministro se tornó casi una misión imposible en medio de bloqueos y balas.
El conflicto criminal en la zona ha dejado tras de sí un trágico saldo: más de 1,200 muertos y alrededor de 1,400 desaparecidos. En medio de esta devastación, las autoridades han confiscado felinos en redadas, muchos de los cuales en el pasado fueron pertenecientes a criminales que los mantenían como símbolos de estatus.
La mudanza de los animales, lejos de ser solo un acto logístico, representa una fuerte declaración sobre la situación en Culiacán. “Si los animales ya no pueden vivir aquí, ¿quién puede hacerlo?”, planteó Zazueta, reflejando el sentimiento de impotencia que predomina entre quienes conocen de cerca la realidad del estado. Este acto es, sin duda, un símbolo de resistencia frente a la violencia que ha llegado a definir la vida diaria en esta región mexicana.
La información presentada es de fecha original del 2025-05-24 y refleja la situación inquietante en Sinaloa en un momento crítico de su historia.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


