En un proyecto emocionante que fusiona el arte con la reinserción social, la dramaturga y directora Chiquinquirá Borbón ha llevado el teatro a diversas cárceles mexicanas durante la última década. Su obra reciente, Somos tres, se presenta como un claro ejemplo de cómo la creatividad puede ser una herramienta poderosa para transformar vidas.
La producción, que se estrenó en el Juncal Tablao Flamenco y se extenderá con funciones adicionales, integra elementos de teatro, flamenco y simbolismo para abordar temas universales de ausencia y presencia en la vida humana. A pesar de que la obra no está explícitamente relacionada con la temática carcelaria, se establece una conexión significativa: un grupo de internos colaboró en la creación de utilería inspirada en las obras surrealistas de Remedios Varo y Leonora Carrington, aportando su propia interpretación artística al montaje.
Chiquinquirá Borbón ha dedicado años a investigar el impacto del teatro en las personas privadas de libertad, creando un método que no solo abarca el arte, sino también la psicología y la humanización de la experiencia carcelaria. “El arte es solo una parte del proceso de reinserción", señala, enfatizando que la transformación personal va de la mano con otros factores, como la justicia y el bienestar emocional.
La obra gira en torno a Michelle, la protagonista, quien representa tres aspectos de su personalidad: el femenino, el masculino y una versión futura de sí misma, mostrando así la complejidad de la identidad humana. Inspirada en vivencias personales, la trama resuena con el público al reflejar las relaciones humanas y el autocuidado.
La inclusión del flamenco no es casual; simboliza una conexión profunda para la autora, quien se sintió inspirada por la talentosa bailaora María Juncal. Este elemento cultural no solo enriquece la experiencia visual y emocional de la obra, sino que también ofrece un sentido de transición y transformación a la protagonista.
Desde su trabajo en centros como el de las Islas Marías y el Altiplano, Borbón busca comprobar cómo estas experiencias artísticas pueden ayudar a cambiar percepciones y abrir diálogos en torno a las respectivas historias de vida de los reclusos. Con el fin de fomentar una visión más amplia de la vida que va más allá del yo, espera que el teatro impulse un cambio fundamental en la sociedad.
Con un elenco que incluye a talentosos actores y artistas en baile y percusión, Somos tres no solo brinda entretenimiento, sino que también visibiliza la importancia de la rehabilitación y la empatía, promoviendo un mensaje de esperanza y reconexión humana.
Las entradas para esta fascinante obra están disponibles en la web del Juncal Tablao Flamenco, y lo recaudado se destina al proyecto de reinserción social, un testimonio de cómo el arte puede contribuir al bienestar colectivo y a la transformación de vidas. En un contexto donde el arte se entrelaza con necesidades sociales urgentes, esta propuesta se erige como un faro de posibilidades.
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