Una polipíldora compuesta por tres medicamentos ha conseguido prevenir los eventos cardiovasculares tras un infarto y reducir la mortalidad un 33%, avala un estudio publicado el viernes 26 de agosto en la revista ‘New England Journal of Medicine’.
Este fármaco desarrollado por el equipo del cardiólogo Valentín Fuster del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y el laboratorio Ferrer, junta tres elementos: aspirina, un fármaco anticolesterol y otro antihipertensivo; y los resultados se han presentado esta semana en el Congreso Europeo de Cardiología que se celebra en Barcelona.
El estudio hizo un seguimiento durante tres años de 2.499 pacientes de siete países europeos (España, Italia, Alemania, República Checa, Francia, Polonia y Hungría) que habían sufrido un infarto de miocardio. La edad promedio de los participantes era de 76 años, con un 31% de mujeres. El 77,9 % tenía hipertensión: el 57,4 % sufría diabetes y el 51,3 % tenía antecedentes de tabaquismo.
El riesgo acumulado de ataques cardiovasculares se redujo un 24% entre los que tomaban la polipíldora respecto al grupo que recibió el tratamiento estándar (pastillas por separado). Y en el caso de muerte cardiovascular se llegaba al 31%. A la vista de estos datos, el doctor Fuster concluye que «al simplificar el tratamiento y mejorar la adherencia, este nuevo enfoque tiene el potencial de reducir el riesgo de enfermedad recurrente y muerte cardiovascular a escala mundial».
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