Las medallas olímpicas están nuevamente bajo la lupa, generando preocupación entre los atletas y organizadores. En un eco de las controversias pasadas, los recientes Juegos Olímpicos de invierno en Milán-Cortina han traído a la luz una serie de incidentes relacionados con la calidad de estas preciadas preseas.
Durante la ceremonia de premiación, varias campeonas, como Breezy Johnson y Alysa Liu, expresaron su descontento al descubrir que las cintas que sostenían sus medallas de oro se desprendieron poco después de recibirlas. Johnson, medallista en esquí alpino femenino, compartió con claridad el momento en el que se dio cuenta del problema, mostrando tanto la medalla como la cinta: “Ahí está la medalla, ahí está la cinta. Y aquí está la pequeña pieza que se supone que va dentro de la cinta para sujetar la medalla, y sí, se desprendió”. Este tipo de incidencias no solo afecta la experiencia de los atletas, sino que también pone en tela de juicio la calidad de la producción de las medallas.
Alysa Liu, quien formó parte del equipo estadounidense en el evento de patinaje artístico, comunicó un problema similar a través de sus redes sociales, uniendo así su voz a la de Johnson. Para agravar la situación, también se sumó el equipo alemán de biatlón tras ganar el bronce, evidenciando que el inconveniente se extendió más allá de una simple coincidencia.
Andrea Francisi, director de operaciones de los Juegos Milán-Cortina 2026, reaccionó rápidamente ante estas denuncias, asegurando que los organizadores están tomando el asunto con seriedad. “Estamos plenamente conscientes de la situación”, afirmó, destacando que se está llevando a cabo una investigación exhaustiva para identificar el origen del problema. Francisi subrayó la importancia de que las medallas se entreguen en perfectas condiciones, dado que ese momento es crucial para los deportistas.
Este tipo de problemática recuerda a los Juegos Olímpicos de París 2024, donde hasta febrero de 2025, se habían recibido 220 solicitudes de reemplazo de medallas afectadas por el desgaste, lo que representa aproximadamente el 4% de las medallas entregadas. Es evidente que la calidad y durabilidad de las medallas son cuestiones que requieren atención constante, ya que cada una representa la culminación de años de esfuerzo y dedicación por parte de los atletas.
La atención ahora se centra en cómo los organizadores manejarán estos incidentes a medida que se acerque la entrega de medallas en futuros eventos. La esperanza es que la situación se resuelva de manera efectiva, garantizando que estas condecoraciones, símbolo de triunfo, sean dignas del esfuerzo y sacrificio de quienes las portan.
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