El Museo Nacional de San Carlos, en la Ciudad de México, presenta la exposición Ritos y símbolos de la Pascua Cristiana, una muestra que explora las diversas representaciones artísticas de la Pasión de Cristo, un tema central en el arte del Renacimiento y el Barroco de los siglos XVI y XVII. Esta exposición no solo ofrece una reflexión sobre la importancia religiosa de estos momentos en la tradición cristiana, sino también sobre la adopción del cristianismo en México tras la llegada de los españoles en 1521.
La muestra incluye obras emblemáticas como El regreso del Gólgota y El desmayo de la Virgen, ambas de aproximadamente 1863, además de dibujos y grabados realizados por el artista suizo Édouard-Henri Girardet. Estas piezas abordan el sufrimiento y la muerte de Jesús, reflejando la profunda devoción de los artistas hacia el sacrificio de Cristo y su significancia dentro de la fe cristiana.
Uno de los aspectos más innovadores de la muestra es la incorporación de pequeños recipientes con esencias aromáticas, como mirra, nardo y maderas preciosas, que los visitantes pueden oler mientras recorren la exposición. Esta experiencia sensorial añade una dimensión única a la comprensión de los rituales de la Pascua, brindando una conexión más profunda con las prácticas religiosas asociadas a estos aromas, mencionados en diversos pasajes del Nuevo Testamento.
La religión cristiana, en su núcleo, está basada en la creencia de que Jesús sacrificó su vida para redimir a la humanidad del pecado original y otorgarles la posibilidad de vida eterna. A lo largo de los siglos, diversos ritos, costumbres y representaciones artísticas han surgido para conmemorar la Pasión de Cristo y su resurrección. Desde la Edad Media hasta el siglo XIX, los artistas se han centrado en representar los últimos días de Jesús, buscando capturar la intensidad del sufrimiento, la muerte y la resurrección, momentos clave para la salvación humana según la doctrina cristiana.
La Virgen María, especialmente en su advocación como La Dolorosa, es otro de los símbolos recurrentes en las obras que se exhiben. Esta figura, que expresa el dolor de la madre ante la muerte de su hijo, representa una de las manifestaciones más poderosas del sufrimiento cristiano, un tema que ha sido fundamental en el arte religioso a lo largo de los siglos.
También se presentan otras escenas de la vida de Jesús, como la Última Cena, una pintura atribuida a Pieter Jansz Pourbus, y la escena de Cristo lavando los pies a los apóstoles, obra de Francisco Camilo. Ambas piezas, además de ser ejemplos sobresalientes de la pintura religiosa, están acompañadas por la fragancia del nardo, un simbolismo de amor, sacrificio y devoción, tal como se narra en los Evangelios con el acto de María de Betania al ungir los pies de Jesús.
La celebración de la Pascua cristiana, cuya fecha varía cada año de acuerdo con el calendario lunar, tiene sus raíces en los primeros siglos del cristianismo. Desde el año 525 d.C., el domingo de Resurrección se celebra el primer domingo posterior a la primera luna llena después del equinoccio de primavera, lo que convierte esta festividad en una celebración que no solo tiene un profundo significado religioso, sino también un vínculo con los ciclos naturales del año.
La exposición Ritos y símbolos de la Pascua Cristiana estará abierta al público hasta el 25 de mayo de 2025 en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en la avenida México Tenochtitlan 50, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc. El horario de visita es de martes a domingo, de 10 a 18 horas, y la entrada es una oportunidad para sumergirse en una experiencia visual, cultural y sensorial que vincula el arte religioso con la tradición cristiana de la Pascua.
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