En un incidente que dejó a la comunidad aeronáutica en alerta, la falta de capacitación de los trabajadores de Boeing ha sido identificada como la “causa probable” de un evento preocupante en pleno vuelo, que involucró a un avión de Alaska Airlines a principios de 2024. Este suceso, que no resultó en heridos, ocurrió cuando una sección del fuselaje se desprendió durante el vuelo, lo que llevó a los pilotos a realizar un aterrizaje exitoso en Portland, Oregón.
La investigación, llevada a cabo por la Agencia de Seguridad del Transporte de Estados Unidos (NTSB), subrayó que no solo las deficiencias en los procedimientos de Boeing fueron fundamentales, sino también una supervisión federal que resultó ineficaz. Según los hallazgos preliminares, un informe de la NTSB señala que hubo una inadecuada capacitación y vigilancia durante el proceso de mantenimiento, particularmente cuando el personal de Boeing estaba retirando la puerta de salida central izquierda del avión.
La gravedad del incidente ha llevado a Boeing a un estado de crisis, forzando la inmovilización de los modelos 737 MAX involucrados y a las autoridades a restringir la producción mensual de este modelo, generando un impacto inmediato en la rentabilidad de la compañía. Durante la revisión del suceso, se descubrió que cuatro tornillos que debían asegurar el panel desprendido no estaban en su lugar, destacando aún más la importancia de una capacitación efectiva y el rigor en los procedimientos de seguridad en una industria donde la vida de las personas está en juego.
Este desenlace no solo plantea serios cuestionamientos sobre las prácticas de capacitación en Boeing, sino que también suscita preocupaciones sobre la regulación en la industria aeronáutica, donde la supervisión adecuada es fundamental para evitar futuros incidentes que puedan poner en riesgo a los pasajeros. Con esta situación, la confianza del público en los fabricantes de aeronaves podría verse afectada, lo que añade una nueva capa de complejidad a un sector ya marcado por las crisis.
Con información que corresponde al 24 de junio de 2025, es vital estar atentos a las actualizaciones sobre cómo Boeing y los organismos reguladores abordarán estos desafíos para garantizar la seguridad en la aviación comercial.
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