El fondista mexicano Allan Corona se perfila como una figura singular en el mundo del esquí de fondo, una disciplina que ha adoptado en los últimos años y que lo conduce a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. Este atleta, reconocido por su firmeza ante los desafíos, se autodenomina “amigo del dolor”, reflejando la intensa exigencia física y mental que conlleva su especialidad.
Nacido en Ciudad de México y con una parte significativa de su vida transcurrida en Tijuana, Corona se trasladó a Noruega en 2021. Aunque inicialmente su mudanza fue temporal, la comunidad y la cultura del esquí de fondo lo atrajeron de tal manera que rápidamente se convirtió en su nueva pasión. Este deporte, que para muchos puede parecer similar al esquí alpino, representa un maratón sobre nieve, lleno de retos como subidas constantes, una técnica rigurosa y un gasto energético notable.
Previo a este cambio, su carrera se había centrado en el triatlón, en el ámbito de la salud y el fitness, además de su compromiso con proyectos que promueven la igualdad de género a través del deporte. La llegada de la pandemia a su vida y su mudanza a Noruega le ofrecieron una nueva oportunidad, transformando su vida personal y profesional.
En un entorno como el noruego, donde el esquí es una parte integral de la cultura, Corona encontró una vía de integración y construcción de lazos. Sin embargo, el camino no ha estado exento de dificultades. Ha compartido su lucha interna contra la “voz impostora”, un desafío mental que, sorprendentemente, aparece incluso en momentos de éxito. Para manejar esta situación, se ancla a cuatro pilares fundamentales: no limitar su identidad a la de atleta, competir regularmente contra esquiadores de élite noruegos, motivarse a través de su familia y reconocer los Juegos Olímpicos como un peldaño más en su trayectoria, no como un destino final.
El avance de Corona ha sido notable. Desde su inicio en el esquí de fondo, ha competido en campeonatos mundiales y ha mejorado su técnica y fortaleza física, buscando siempre entornos de alta exigencia. Él valora más el proceso de llegar a la línea de salida que los resultados finales, considerando que el esfuerzo completo es, en sí mismo, una victoria. Además, promueve el uso del roller ski, o esquí de fondo sobre asfalto, como una herramienta clave para fomentar el deporte en países que carecen de nieve, con la convicción de que esta estrategia puede sembrar un futuro prometedor en México.
De cara a los Juegos Olímpicos de Invierno, Allan Corona tiene programada su participación en la prueba de 10 km con salida por intervalos, programada para el viernes 13 de febrero a las 04:45 horas (tiempo del centro de México). Este formato de competencia, que incluye salidas escalonadas, pone a prueba tanto la técnica como la gestión del esfuerzo de los atletas en la nieve.
Los aficionados al deporte podrán seguir la actuación de Corona a través de diversas plataformas con cobertura olímpica en México, como TUDN, la plataforma ViX, Canal Nu9ve y Claro Sports. Con su historia de superación y dedicación, Corona no solo se presenta como un representante del deporte mexicano en el escenario internacional, sino también como un símbolo de perseverancia y búsqueda de identidad en el fascinante mundo del esquí de fondo.
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